

China se consolida como la potencia mundial que lidera la construcción del tren submarino más largo del mundo. El ambicioso proyecto, conocido como Bohai Strait Tunnel, promete revolucionar el transporte en la región al conectar los puertos clave de Dalian y Yantai en tan solo 40 minutos.
Con una longitud aproximada de 123 kilómetros y una velocidad máxima de 250 km/h, esta obra representa un salto histórico en la infraestructura ferroviaria de alta velocidad del gigante asiático.

¿Cuándo estará disponible el tren submarino más largo del mundo?
El Bohai Strait Tunnel forma parte del plan estratégico de transporte nacional de China con horizonte 2035 y se integra dentro de la red de trenes de alta velocidad del país.
Actualmente, el trayecto entre estas dos ciudades portuarias requiere entre seis y ocho horas por carretera o ferry. Gracias a este túnel submarino, el tiempo se reducirá drásticamente a solo 40 minutos, facilitando el movimiento de pasajeros y mercancías de manera más eficiente y sostenible.
Así será el nuevo tren submarino de China que romperá récords
El diseño del Bohai Strait Tunnel incluye tres galerías paralelas: dos destinadas al tráfico ferroviario y una central de servicio, mantenimiento y evacuación. El tren será completamente eléctrico, lo que alineará el proyecto con los objetivos de movilidad de ultrarrápida y bajas emisiones del país.
Según los datos del proyecto, el sistema emitirá entre 30 y 40 gramos de CO₂ por pasajero y kilómetro, una cifra muy inferior a los más de 150 gramos de un automóvil particular o los más de 240 gramos de un vuelo doméstico.
El presupuesto estimado para esta megaobra oscila entre 220.000 y 300.000 millones de yuanes (entre 27 mil y 30 mil millones de euros). Aunque aún se encuentra en etapa de planificación y no tiene fecha confirmada de inicio de construcción, el proyecto ya genera expectativa global por su envergadura y por posicionar a China como líder indiscutido en infraestructuras submarinas de este tipo.
Los beneficios económicos que traerá el túnel del estrecho de Bohai
La construcción del tren submarino más largo del mundo no solo mejorará la conectividad regional bajo el mar de Bohai, sino que también potenciará el desarrollo económico de las ciudades portuarias de Dalian y Yantai.

Al formar parte del plan de expansión de infraestructura de alta velocidad, este túnel submarino fortalecerá la integración de la red ferroviaria nacional y contribuirá a la transformación de la logística en una de las zonas más dinámicas de China.
Además, al reemplazar rutas terrestres extensas y ferris por un tren eléctrico de alta velocidad, el proyecto representa un avance significativo en la reducción de emisiones contaminantes, apoyando los compromisos ambientales del país.
Los desafíos técnicos y ambientales que presenta el proyecto
A pesar de sus beneficios, el túnel del estrecho de Bohai enfrenta importantes críticas y desafíos. Desde el punto de vista ambiental, existe preocupación por el impacto en los ecosistemas marinos del archipiélago de Changshan, compuesto por 151 islas que sirven como corredor de aves migratorias y hábitat de especies protegidas como la foca manchada. La excavación, el ruido, el movimiento de sedimentos y la alteración de corrientes submarinas podrían afectar gravemente estas zonas sensibles.
Técnicamente, el proyecto debe superar complejidades como la presencia de fallas sísmicas, la naturaleza del suelo marino y la necesidad de sistemas avanzados de ventilación, evacuación y resistencia estructural. Se discute incluso si el túnel debe construirse completamente bajo el mar o combinar tramos con puentes e islas artificiales.
Estudios comparativos con proyectos como el Brenner Base Tunnel en Europa indican que infraestructuras de este tipo pueden necesitar décadas para equilibrar su balance climático, debido al alto costo oculto en cemento y acero durante la construcción.












