

La política de tolerancia cero ante las distracciones al volante ha dado un paso definitivo en España. Bajo el marco normativo impulsado por el Gobierno y ejecutado a través de la Dirección General de Tráfico (DGT), el organismo público ha ratificado que revisará expediente por expediente y procederá a la retirada del permiso de conducir a aquellos automovilistas que cometan infracciones graves vinculadas al uso del teléfono móvil mientras conducen.
La medida responde al alarmante incremento de accidentes provocados por el uso inadecuado de teléfonos inteligentes, catalogado actualmente como la principal causa concurrente en los siniestros mortales en la red viaria nacional.
¿Cómo revisará cada caso el Gobierno para quitar la licencia de conducir?
El mecanismo legal no actúa de forma arbitraria, sino a través de la instrucción individualizada de expedientes administrativos tramitados por las Jefaturas Provinciales de Tráfico.

De acuerdo con el Texto Refundido de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial (aprobado mediante el Real Decreto Legislativo 6/2015) y sus posteriores reformas, el uso del móvil al volante se considera una infracción grave. Esto implica una doble penalización:
- Sanción económica fija: una multa administrativa de 200 euros.
- Penalización sobre el saldo de puntos:
- Sujetar el teléfono móvil con la mano mientras se circula: conlleva una pérdida directa de 6 puntos. Cabe destacar que la norma no exige que el conductor esté escribiendo o hablando; el mero hecho de sostener el terminal en la mano mientras el vehículo está en marcha (incluso parado en un semáforo en rojo o en una retención) constituye la infracción.
- Manipular el terminal colocado en un soporte: se sanciona con la pérdida de 3 puntos.
- Conducir utilizando auriculares o cascos: supone la detracción de 3 puntos.
Al detectarse la infracción —sea por agentes de la Guardia Civil de Tráfico o por la red de cámaras térmicas y de visión automatizada de la DGT—, el sistema registra la pérdida de puntos en el saldo del conductor.
¿En qué momento un conductor puede perder la licencia de conducir?
La pérdida del permiso de conducir se concreta cuando el historial del conductor llega a cero puntos. Dado que un conductor promedio ostenta un saldo de 12 puntos (y los noveles 8 puntos), cometer una o dos infracciones graves por sostener el móvil equivale a perder entre el 50% y el 100% de la capacidad legal para conducir.

Una vez que el sistema detecta que el crédito del ciudadano se ha agotado, la DGT comienza formalmente un procedimiento de Declaración de Pérdida de Vigencia de la Licencia:
- Notificación y revisión del expediente: el Gobierno notifica formalmente al sancionado la apertura del caso, donde se revisan todas las infracciones acumuladas.
- Inhabilitación para conducir: al confirmarse la resolución firme, el conductor queda legalmente inhabilitado para ponerse al volante durante un período mínimo de 6 meses (reducido a 3 meses en el caso de conductores profesionales).
- Obligación de entregar la licencia: el titular tiene la obligación legal de entregar su carné físico y abstenerse de conducir cualquier vehículo de motor.
¿Cómo se recupera el carné tras la retirada?
A diferencia de un simple pago de multa, recuperar la licencia tras habérsela retirado por este motivo exige cumplir con un estricto proceso de reeducación:
- Cumplimiento íntegro de la sanción: esperar a que transcurra el periodo de inhabilitación de 6 o 3 meses.
- Curso obligatorio: superar un curso de sensibilización y reeducación vial de 24 horas de duración lectiva en un centro homologado.
- Examen teórico presencial: aprobar un examen de evaluación de conocimientos en la Jefatura de Tráfico.
Con este procedimiento, la DGT busca concienciar a los conductores de que un instante de distracción con la pantalla del teléfono móvil puede costar no solo cuantiosas multas económicas, sino la pérdida inmediata y definitiva del derecho a conducir en España.












