En esta noticia

El impacto de un asteroide contra la Tierra no es un problema inminente, pero sí un riesgo real que las principales agencias espaciales del mundo vigilan de forma permanente. Gracias a telescopios terrestres, observatorios espaciales y nuevas misiones científicas, la llamada defensa planetaria ha dejado de ser una idea propia de la ciencia ficción para convertirse en una disciplina con tecnología ya probada.

Aunque millones de asteroides recorren el Sistema Solar, los especialistas centran su atención en los objetos cercanos a la Tierra (NEO), cuyas órbitas pasan próximas a la terrestre. Actualmente hay catalogados unos 42.000, según el Centro de Coordinación para la Vigilancia de Objetos Cercanos a la Tierra (NEOCC) de la Agencia Espacial Europea (ESA), y ninguno se encuentra en trayectoria de colisión con el planeta.

¿Existe tecnología para evitar el choque de un asteroide con la Tierra?

Los asteroides, que pueden medir desde unos pocos centímetros hasta varios kilómetros, son los restos con los que se formaron los planetas durante el origen del Sistema Solar. Aquellos que no llegaron a integrarse en un planeta continúan viajando por el espacio y algunos representan un potencial riesgo para la Tierra.

A día de hoy ninguno de estos cuerpos está en una ruta de colisión con la Tierra”, asegura a EFE Adriano Campo Bagatin, catedrático de Física Aplicada de la Universidad de Alicante, aunque subraya que la monitorización y el estudio de asteroides y cometas resulta fundamental para la defensa planetaria.

Las principales agencias espaciales realizan este seguimiento mediante estaciones terrestres, telescopios espaciales y modelos de predicción. Uno de los casos más conocidos fue el del asteroide 2024 YR4, descubierto por el sistema ATLAS desde Chile. Durante un breve periodo fue considerado el objeto más peligroso detectado en las últimas dos décadas, aunque posteriormente tanto la NASA como la ESA descartaron cualquier impacto con la Tierra o la Luna en 2032 gracias, entre otros datos, a las observaciones del telescopio espacial James Webb.

Defensa planetaria: ¿existe tecnología para evitar el choque de un asteroide en la Tierra?. (Telescopio James Webb. Foto: NASA).
Defensa planetaria: ¿existe tecnología para evitar el choque de un asteroide en la Tierra?. (Telescopio James Webb. Foto: NASA).

Ramses y Apophis: la misión que estudiará uno de los acercamientos más importantes

Aunque Apophis no representa ningún peligro de colisión, su aproximación a la Tierra el 13 de abril de 2029 ofrecerá una oportunidad excepcional para estudiar cómo responde un asteroide al efecto de la gravedad terrestre y mejorar las futuras técnicas de desvío. El asteroide, de 375 metros de diámetro, pasará a menos de 32.000 kilómetros de la superficie terrestre, una distancia inferior a la órbita de numerosos satélites de comunicaciones.

Para analizarlo, la ESA desarrolla la misión Ramses, cuyo lanzamiento está previsto entre abril y mayo de 2028. La nave acompañará a Apophis durante su sobrevuelo y observará cómo cambia su estructura bajo la influencia gravitatoria de la Tierra.

Ramses estará equipada con cámaras, espectrómetro y altímetro, además de dos pequeños cubesats. Uno de ellos, “Don Quijote”, liderado por la empresa española Emxys, se posará sobre el asteroide e incorporará, entre otros instrumentos, un sismógrafo para registrar posibles temblores provocados por la atracción gravitatoria terrestre. El segundo será “Farinella”, desarrollado por Tyvak International.

Campo Bagatin destaca que el paso de Apophis constituye “una oportunidad única”, ya que un acercamiento de estas características ocurre aproximadamente una vez cada 7500 años. La misión Ramses se desarrollará en colaboración con la agencia japonesa JAXA y la misión Destiny+, que también realizará un sobrevuelo sobre Apophis para calibrar sus cámaras antes de continuar hacia el asteroide Faetón.

Además, la NASA reutilizará la misión Osiris-Rex, que recogió muestras del asteroide Bennu y las llevó a la Tierra en 2023. Rebautizada como Osiris-APEX, la nave aprovechará el combustible restante para dirigirse también hacia Apophis. “Lo que hay que dejar muy claro”, recalca Campo Bagatin, es que “se oiga lo que se oiga en los próximos meses o años, Apophis no tiene ninguna posibilidad de chocar con la Tierra en 2029, ni en 2036, 2044 y 2068, cuando volverá a estar ‘cerca’”.

Defensa planetaria: ¿existe tecnología para evitar el choque de un asteroide en la Tierra?. (Fuente: Shutterstock).
Defensa planetaria: ¿existe tecnología para evitar el choque de un asteroide en la Tierra?. (Fuente: Shutterstock).

Hera y DART: la misión que demostró que desviar un asteroide ya es posible

Uno de los mayores avances en defensa planetaria llegó en 2022 con la misión DART de la NASA, que consiguió modificar la órbita del asteroide Dimorphos mediante un impacto cinético, demostrando que la tecnología para desviar un cuerpo celeste ya existe. Ahora será el turno de Hera, la misión de la ESA lanzada en 2024, que llegará este otoño a Dimorphos para estudiar las consecuencias del impacto y recopilar información que permita perfeccionar esta técnica.

La misión tiene buena salud y llegará según lo previsto”, confirma Campo Bagatin, integrante del equipo científico tanto de Hera como de Ramses y coordinador de uno de los cuatro grupos de trabajo de ambas misiones. Aunque existen otras propuestas para desviar asteroides, como el uso de haces de iones o la denominada tracción gravitacional, el investigador explica que todavía pertenecen a un ámbito “más fantasioso”.

Lo único que sabemos que funciona por el momento es una desviación”, concluye Campo Bagatin, ahora solo queda optimizarla. Cada 30 de junio se celebra el Día Internacional de los Asteroides con el objetivo de concienciar sobre estos cuerpos y recordar el “evento Tunguska”, la explosión en la atmósfera de un asteroide que en 1908 arrasó unos 2000 kilómetros cuadrados de bosques en Siberia.