Desde el pasado 1 de julio, la Dirección General de Tráfico (DGT) ya no obliga a los conductores a utilizar triángulos de emergencia en situaciones de accidente vial o averías en las autovías, evitando así que las personas necesiten salir del vehículo.
A pesar de que su uso comenzará a ser obligatorio a partir del 1 de enero de 2026, muchas personas ya han comenzado a incorporar a sus vehículos las luces V-16. Por esa razón, es necesario conocer qué beneficios brindan a los usuarios.
Beneficios de usar la nueva señal V-16 conectada
Con el propósito de incentivar a los automovilistas a sustituir los triángulos de emergencia por estas luces, la empresa de mantenimiento y equipamiento Norauto ha expuesto las ventajas de emplear en el vehículo las balizas V-16:
1. Incorporación de tecnología NB-IoT
En el supuesto de una emergencia, la tecnología que incorpora este dispositivo otorga a otros usuarios la capacidad de determinar la ubicación precisa del vehículo averiado mediante su sistema de geolocalización. Esta información se transmite de forma directa a la plataforma de la DGT.
2. Plan de datos incluido, listo para usar
Las luces V-16 contemplan un plan de datos mínimo de 12 años. Esto implica que los usuarios no requieren contratar ningún servicio de conexión adicional hasta el año 2038.
La instalación de este dispositivo resulta ser sencilla y rápida, dado que no es necesario salir del coche para proceder con su colocación. Basta con extender el brazo a través de la ventanilla y posicionarlo en la parte superior del vehículo.
Este artefacto está diseñado para facilitar su uso. Su activación es intuitiva y requiere de un mínimo esfuerzo por parte del usuario.
Este dispositivo de emergencia dispone de una autonomía de 2,5 horas, operando con 4 pilas de 1,6 V LR6 (AA) y no requiere de cables ni conexiones externas.
La versatilidad de este enfoque garantiza un funcionamiento óptimo en diversas situaciones, asegurando su utilidad en momentos críticos, donde la efectividad y la rapidez son esenciales.
Las señales V-16 poseen la certificación IP54, lo que les confiere resistencia ante condiciones climáticas adversas tales como nieve, lluvia, niebla o viento. Asimismo, son capaces de soportar temperaturas que oscilan entre -10 y 50 grados centígrados.
En consecuencia, estas señales se presentan como una opción confiable para su uso en diversas situaciones, garantizando su funcionalidad en entornos difíciles.