Dirigentes kirchneristas cuestionaron hoy al ministro de Interior y Transporte, Florencio Randazzo, por rechazar el ofrecimiento de la presidenta Cristina Fernández para ser el candidato a gobernador bonaerense del oficialismo, al cuestionarle su “ingratitud” y reprocharle haber “dañado al proyecto” del Frente para la Victoria.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, sostuvo que Randazzo pretendió condicionar a la mandataria al plantearle “que no hubiera kirchneristas puros” en la lista de su competidor en la interna presidencial del kirchnerismo, el gobernador bonaerense Daniel Scioli.

El funcionario resaltó que Randazzo “desistió de participar por la precandidatura a presidente y no quiso participar de la candidatura a gobernador”, por lo cual confirmó que, en este último caso, hubiera sido único aspirante del oficialismo a la Provincia.

El titular de Interior y Transporte rechazó participar de las primarias presidenciales luego de que se conociera que Scioli llevara como compañero de fórmula al secretario de Legal y Técnica de la Casa Rosada, Carlos Zannini, al explicar que “competir” contra el funcionario “significaba competir contra Cristina”.

Fernández sostuvo que “no se le puede decir a alguien que lleve o no lleve candidatos más cercanos o menos cercanos al pensamiento de Néstor (Kirchner) y Cristina”, además de subrayar sobre la reunión de Randazzo y la Presidenta, el último miércoles, que “eso fue lo expresado, no hubo otra discusión”.

Por su parte, el secretario de Seguridad y precandidato a gobernador bonaerense, Sergio Berni, afirmó que la Presidenta “tiene el cuero duro de tantas ingratitudes” y remarcó que Randazzo “le ha generado un daño” al proyecto político del oficialismo.

En tanto, el Intendente de La Matanza y precandidato a gobernador bonaerense, Fernando Espinoza, dijo haberse tomado “muy mal” la decisión de Randazzo y apuntó que “la realidad es que la Presidenta no le dijo en ningún momento que no se presentara” en las PASO.

A su turno, el vicegobernador bonaerense, Gabriel Mariotto, le reclamó a Randazzo “morigerar los egos”, al recordar el “apotegma” peronista que reza “primero la Patria, después el movimiento, último los hombres”.