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Bajar el gasto público es una política central que el gobierno de Javier Milei mantiene a rajatabla, especialmente si ello contribuye a lograr el equilibrio en las cuentas públicas.

En los primeros 26 meses de gestión, el gasto público se redujo un 5,7% del Producto Bruto Interno (PBI), destinado mayoritariamente a eliminar el déficit y obtener superávit fiscal.

Bajo este escenario, los recursos enviados por la Nación a las provincias se redujeron de forma contundente. La disminución acumulada de transferencias automáticas y no automáticas fue de u$s 17.735 millones ($ 35.559.293 millones a valores de febrero de 2026) entre enero de 2024 y febrero de 2026, respecto al promedio mensual registrado durante 2023.

Así lo refleja un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en el que se evidencia el impacto en cada una de las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA).

El análisis distingue entre las transferencias automáticas, derivadas de la recaudación de impuestos, y las no automáticas, que dependen de decisiones discrecionales.

Los datos dan cuenta de una pérdida acumulada masiva para las 23 provincias: el 57% se explica por menores transferencias no automáticas y el 43% restante por menores transferencias automáticas.

Las transferencias nacionales —automáticas y no automáticas— registraron una caída de u$s 17.735 millones durante los últimos 26 meses

La excepción fue CABA. Según detalla la organización dirigida por el economista Nadin Argañaraz, esto se debe al cumplimiento de una medida cautelar de la Corte Suprema, que instó a ampliar el coeficiente de coparticipación del 1,4% al 2,95%.

Debido a ello, al considerar ambos tipos de transferencias, la Ciudad un incremento acumulado de u$s 590 millones ($ 549.855 millones a valores de febrero). En rigor, el aumento de las transferencias no automáticas (u$s 702 millones) contribuyó a mitigar el impacto de las transferencias automáticas (-u$s 112 millones).

Transferencias “discrecionales”

Los gastos discrecionales son fondos enviados por la Nación por fuera de la coparticipación, destinados a cubrir aspectos específicos. Este ítem, a diferencia de las transferencias automáticas, fue el de mayor ajuste.

En los primeros 26 meses de gestión, la pérdida acumulada entre las 23 provincias fue de u$s 12.880 millones ($ 20.516.275 a valores de febrero). ¿Cuánto perdió cada jurisdicción? La respuesta depende de cómo se evalúe la caída de los recursos.

Si se analiza únicamente la pérdida acumulada, la provincia de Buenos Aires fue la más afectada, con una baja de u$s 6674 millones, seguida por Santa Fe con u$s 653 millones y La Rioja con u$s 594 millones.

Si se analiza en términos per cápita, La Rioja, Tierra del Fuego y Santa Cruz son las jurisdicciones más perjudicadas, con una baja de u$s 1466, u$s 626 y u$s 583, respectivamente.

Transferencias automáticas: el impacto en la recaudación de los impuestos coparticipables

El conjunto de las 23 provincias registró una caída acumulada de u$s 5446 millones (15.592.873 a valores de febrero).

Según el IARAF, esta reducción se debió a la evolución de la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA). “Un factor relevante que afectó negativamente la recaudación del IVA fue la restitución de los certificados de exclusión de la percepción aduanera del impuesto en marzo de 2025. Esta medida revirtió la suspensión de los certificados que había sido implementada en marzo de 2023, lo que generó un mayor nivel de recaudación en el período base y un menor nivel de recaudación en los meses más recientes”, detallaron.

El informe remarca, no obstante, que la actualización del valor real del monto fijo por litro del impuesto a los combustibles generó un impacto positivo en la recaudación. En cambio, el impuesto a las Ganancias, impuestos internos y Bienes Personales tuvieron una incidencia negativa en las distintas reducciones de la carga tributaria llevadas a cabo durante el período enero 2024-febrero 2026.

En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires —la más afectada— dejó de percibir u$s 1195 millones, seguida por Santa Fe con u$s 552 millones y Córdoba con u$s 530 millones.

En el otro extremo, Catamarca, Tierra del Fuego y Formosa tuvieron una caída en los recursos por u$s 330, u$s 329 y u$s 320 por habitante, respectivamente.

Podio

En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires lideró las pérdidas con una caída de u$s 7869 millones (sumando transferencias automáticas y no automáticas) entre enero de 2024 y febrero de 2026, respecto al promedio mensual de 2023.

El podio lo completan Santa Fe, con un rojo de u$s 1206 millones, y Córdoba, con u$s 955 millones.

Al analizar los registros por habitante, La Rioja encabeza la lista con la mayor pérdida (u$s 1742). Le siguen Tierra del Fuego y Formosa, con caídas de u$s 954 y u$s 875, respectivamente.