

Aunque los antecedentes no son los mejores para mostrarse optimistas respecto de la convocatoria al diálogo de la presidenta Cristina Fernández, los empresarios nucleados en la UIA y los principales referentes de la CGT asistirán la semana próxima a las reuniones pedidas por la mandataria con una nutrida agenda de temas cuyas soluciones dependen del consenso y el diálogo tripartito.
Precios y salarios, rentabilidad empresaria, inversión, financiamiento, leyes laborales como una nueva norma de Riesgos de Trabajo y el proyecto de reparto de utilidades de las compañías entre los trabajadores serán algunos de los ejes de discusión que los industriales y los gremios plantearán para ser debatidos en una mesa de diálogo.
El titular de la CGT, Hugo Moyano, participó el martes de la asunción de José Ignacio de Mendiguren al frente de la UIA y, al término del acto, le propuso al empresario retomar el contacto que habían abandonado meses atrás, cuando diversos sindicalistas comenzaron a verse involucrados en el caso de la mafia de los medicamentos.
En la central empresaria consideran que este año no es el más adecuado para encarar el diálogo con la CGT, debido a que el foco de Moyano hoy está puesto en la política.
De todas maneras, De Mendiguren no rechazará una convocatoria de la Presidenta, y menos aún cuando él es uno de los principales impulsores de la búsqueda de consensos. En declaraciones radiales, el flamante titular de la UIA se mostró gratamente sorprendido por el llamado, ya que es urgente encontrar consensos para no perder la oportunidad de mantener el nivel de crecimiento y de desarrollo económico. Pero el empresario textil destacó que en el proceso de diálogo, es clave discutir objetivos realizables y no cualquier cosa.
El industrial consideró irrenunciable tener una mesa estratégica con la CGT para pensar el largo plazo y analizar cómo compatibilizar redistribución con inversión. Además, fue muy importante el llamado a bajar la conflictividad, señaló De Mendiguren.
Según explicaron fuentes oficiales, Cristina se reunirá con la CGT y la UIA por separado y a ambos les pedirá retomar el diálogo. Pero la propuesta no sería reflotar los trabajos encarados dos años atrás para conformar el Consejo Económico y Social, sino meramente proponerle a las entidades que vuelvan a reunirse periódicamente para analizar las problemáticas sin llegar a la conflictividad. La única forma que podemos resolver las tensiones que se generan a raíz del crecimiento es con diálogo, enfatizó el vicepresidente 6º de la UIA, Guillermo Moretti. En la CGT, la convocatoria de la Presidenta generó expectativas favorables, pero varios dirigentes coincidieron en que quieren esperar al encuentro para determinar su alcance real. Estamos casi en campaña, ironizó un dirigente. Otro gremialista deslizó que el objetivo de la convocatoria apunta más a avanzar en algún entendimiento de paz social que evite situaciones de conflicto previo a las elecciones.
La idea de Moyano es llevar a la agenda de conversaciones el reclamo por la participación de los trabajadores en las ganancias empresarias y el proyecto para crear un fondo anticrisis que financie el pago de salarios con aportes de las empresas con gran rentabilidad para evitar despidos. Por su parte, el diputado y abogado de la CGT, Héctor Recalde, afirmó que se van a discutir temas macro vinculados al empleo, la inversión, la rentabilidad de las empresas y las cuestiones que hagan a la profundización del modelo. También precisó que llevarán a la mesa la discusión por la participación de los trabajadores en las ganancias empresarias. Llegó el momento de sentarse a discutir que las empresas que siguen ganando millones de pesos se sienten a repartir parte de estas ganancias, que son el esfuerzo de los trabajadores, enfatizó Pablo Moyano.










