Demián Reidel renunció este lunes al directorio y a la presidencia de Nucleoeléctrica Argentina en medio de la polémica por presuntos sobreprecios en una licitación del servicio de limpieza. La salida se produjo durante una asamblea que resolvió la renovación completa del directorio, con la única continuidad de Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas y hombre de confianza del asesor presidencial Santiago Caputo.
Reidel, asesor del presidente Javier Milei y con llegada directa a la Casa Rosada, había quedado debilitado luego del desplazamiento de dos gerentes designados por él, investigados por irregularidades en el proceso licitatorio.
En su lugar asumió Juan Martín Campos, ex presidente de Dioxitek.
Reidel, físico y economista, llegó a la conducción de Nucleoeléctrica tras haber renunciado en julio de 2025 a su rol como asesor del presidente Javier Milei, con quien mantiene una relación personal de cercanía. Pese a su salida de la empresa, fuentes del Gobierno no descartan que continúe vinculado al Ejecutivo en funciones de asesoramiento.
La salida del ahora extitular de NA-SA se dio en el contexto de una reconfiguración del directorio, en la que solo permaneció Diego Chaher, actual titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, uno de los funcionarios clave en el proceso de privatización de compañías estatales impulsado por la administración libertaria y hombre del entorno del asesor presidencial Santiago Caputo.
Tras la asamblea, el nuevo directorio quedará encabezado por Juan Martín Campos, bioquímico especializado en seguridad nuclear y reactores, quien tendrá como vicepresidente al ingeniero químico Martín Porro, actual presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA).
La conducción se completará con Diego Chaher, el ingeniero químico Diego Garde, especialista en tecnología nuclear formado en el Instituto Balseiro, y Javier Grinspun, director designado por la CNEA.
Los cambios fueron oficializados por el secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, Federico Ramos Napoli, a través de su cuenta de X. Allí explicó que la renovación se produjo “debido al traspaso de las acciones de la Secretaría de Energía a la Secretaría de Asuntos Nucleares” y destacó que el nuevo directorio tendrá como mandato “sostener los más altos estándares de seguridad y operación, completar la incorporación de capital privado y culminar la extensión de vida de Atucha I”.
“Agradezco a la gestión del directorio saliente y les deseo éxitos en sus próximos desafíos”, concluyó el funcionario.
La renuncia de Reidel suma un nuevo foco de tensión política en torno al proceso de reorganización del sector energético y nuclear, en momentos en que el Gobierno avanza con reformas estructurales y esquemas de apertura al capital privado en empresas estratégicas del Estado.