En sus visitas provinciales, el ministro del Interior, Diego Santilli, desembarcará mañana en La Pampa. La provincia, dirigida por el peronista Sergio Ziliotto, ya hizo públicos sus reparos contra la reforma laboral: corta recursos para la coparticipación de la provincia. Qué quieren los pampeanos a cambio de los votos.
En las últimas elecciones en La Pampa, el peronismo venció por muy poco a La Libertad Avanza. Se trata de una provincia dónde el justicialismo no perdió ninguna contienda por la gobernación desde el regreso de la democracia.
En octubre, con el 99,9% de las mesas escrutadas, 209.416 votos emitidos, el Frente Defendemos la Pampa obtuvo el 44,6% de las preferencias, 90.376 votos, mientras que La Libertad Avanza consiguió el 43,6%,
Allí, el peronismo tiene un aparato aceitado, y Ziliotto hoy dirige una provincia desfinanciada y así y todo retiene el poder. El gobernador mantiene una distancia prudencial del peronismo kirchnerista que llega de San José 1111, y un diálogo abierto con los otros gobernadores del mismo color político.
“Hablamos con todos los peronistas”, aseguraron desde la provincia en diálogo con El Cronista. En este sentido, indicaron que ven clave “unirse detrás de un proyecto que resulte interesante a la sociedad en general”.
“No hablamos de nombres, ni de candidaturas. No es momento”, indicaron y aseguraron que el gobernador está en continuo contacto con el resto de los gobernadores.
Santilli visita La Pampa en medio de las negociaciones del verano: qué quiere Ziliotto
Lo que ahora preocupa al gobernador es el impacto del proyecto de reforma laboral sobre el impuesto a las ganancias y sus consecuencias en la coparticipación para las provincias. Según confirmaron fuentes de esa provincia a El Cronista, esto le restaría entre $20.000 millones y $35.000 millones anuales.
El proyecto del Ejecutivo propone modificar las alícuotas del inciso A del artículo 73 de la ley de Impuesto a las Ganancias. “Hay una reforma impositiva encubierta que impacta en los recursos del Estado. Recibimos menos”, dijo Ziliotto en una entrevista pública tras leer la letra chica del decreto.
Según confirmaron desde el Ministerio de Hacienda de la provincia a El Cronista, no hay una charla formal entre gobernadores sobre el tema, pero si hay una preocupación colectiva. “El impacto fiscal es importante, y más en esta época dónde los ingresos no son buenos producto de la baja actividad económica”, precisaron desde esa cartera provincial.
Sobre la posibilidad de apoyar la propuesta del Ejecutivo si se saca ese artículo en particular, fuentes allegadas al gobernador dejaron abierta la puerta: “Depende”.
“No hay negociación posible de la reforma laboral tal como la propone la Casa Rosada”, remarcaron voces provinciales con un mensaje claro. Si no se cambia la letra chica no hay acuerdo posible, añaden.
Además, otro punto importante es el recorte de recursos desde Nación a la provincia. En este sentido, desde La Pampa estiman que el gobierno nacional acumula una deuda con la provincia que grosso modo supera los $ 400 mil millones.
En Radio Noticias, Ziliotto se mostró dispuesto a debatir un nuevo Pacto Fiscal Federal, aunque aclaró que debe servir para “optimizar recursos y respetar la Constitución”. En este sentido, al igual que otros mandatarios provinciales, aseguró que, si la Nación transfiere funciones a las provincias, también debe transferir los recursos correspondientes, que históricamente rondan el 2% del PBI.
“Es una cuestión ideológica, pero también constitucional”, subrayó.
Entre los principales puntos de contención está el deterioro de la infraestructura y las rutas que obstaculizan la producción.
“Si para pagar deuda nos endeudamos, difícilmente esté ordenada. Vamos a una eclosión vinculada a la caída de la recaudación y a la baja respuesta del Estado, mientras las familias se endeudan cada vez más producto de la crisis económica”, concluyó.