En esta noticia
Retirar medicamentos con una receta electrónica será cada vez más parecido a realizar un trámite desde una billetera digital.
El Ministerio de Salud avanzó con una nueva etapa de la receta electrónica al establecer que las farmacias bajo jurisdicción nacional deberán utilizar sistemas digitales para validar, registrar y auditar la dispensa de medicamentos.
La norma también reconoce el uso de tokens o credenciales digitales para identificar a pacientes y personas autorizadas a retirar tratamientos.
Aunque el cambio apunta principalmente a farmacias, obras sociales, prepagas y plataformas tecnológicas, también modifica la experiencia de los usuarios y profundiza el proceso de digitalización que comenzó con la implementación de las recetas electrónicas.
Las farmacias tendrán un plazo de 180 días para adecuar sus sistemas.
El sistema busca que toda la trazabilidad quede registrada digitalmente, desde la emisión de la receta hasta la entrega efectiva del medicamento.
Qué cambia para los pacientes
La principal novedad es que el sistema reconoce mecanismos digitales para acreditar identidad y autorización al momento de retirar medicamentos.
En la práctica, esto permitirá que distintas plataformas utilicen tokens, códigos o credenciales electrónicas para validar que una persona está habilitada para acceder a una receta determinada.
El objetivo es reducir errores, evitar fraudes y simplificar los procesos de identificación.
Además, el sistema busca que toda la trazabilidad quede registrada digitalmente, desde la emisión de la receta hasta la entrega efectiva del medicamento.
Qué pasa si otra persona retira los medicamentos
Uno de los aspectos más relevantes de la resolución es que contempla mecanismos para acreditar autorizaciones de terceros mediante herramientas digitales.
Esto resulta especialmente importante para:
- adultos mayores;
- pacientes con movilidad reducida;
- personas con tratamientos prolongados;
- familiares que habitualmente realizan trámites de salud en representación de otros.
La reglamentación apunta a que estas autorizaciones puedan gestionarse dentro de los sistemas digitales que adopten farmacias y financiadores de salud.
Por qué el Gobierno impulsa este cambio
La digitalización de las recetas y de la dispensa forma parte de una estrategia más amplia para mejorar la trazabilidad de medicamentos.
Desde Salud sostienen que “los registros electrónicos permiten detectar inconsistencias, reducir posibilidades de falsificación y mejorar los mecanismos de auditoría de obras sociales, prepagas y organismos públicos”.
También facilitan el intercambio de información entre los distintos actores del sistema sanitario.
Qué deberán hacer las farmacias
Las farmacias alcanzadas por la resolución deberán adaptar sus sistemas informáticos para validar electrónicamente las recetas, registrar cada dispensa y conservar la información necesaria para auditorías posteriores.
La adecuación no será inmediata. La norma otorga un plazo de 180 días para implementar los cambios tecnológicos y operativos necesarios.
Durante ese período, el sector deberá avanzar en la integración de plataformas y mecanismos de validación compatibles con los nuevos requisitos.
Hacia un sistema sin papel
La resolución no elimina de un día para otro todos los procedimientos tradicionales, pero profundiza una tendencia que ya atraviesa al sistema de salud.
La receta electrónica dejó de ser una herramienta complementaria para convertirse en el eje de la prescripción médica.
Ahora el Gobierno busca completar ese proceso llevando la digitalización también al momento de retirar medicamentos.