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A medida que se acerca el 2027 y con una economía que no termina de reactivarse —la inflación de agosto fue del 1,7% y acumula 21,3% en el año, mientras el PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre, según el INDEC— una nueva encuesta nacional midió algo más específico: cuántos argentinos están dispuestos a votar a un candidato que no les gusta con tal de frenar al espacio político opuesto.

El relevamiento de la consultora Proyección, que dirige el analista Manuel Zunino y fue realizado entre el 1° y el 10 de septiembre sobre 1354 casos a nivel nacional, mostró que el ‘voto anti’ gana terreno y además expuso un escenario de balotaje más complicado para el oficialismo.

El estudio planteó dos escenarios electorales: cuántos votarían a alguien que no les gusta para evitar el regreso del peronismo, y cuántos harían lo mismo para impedir la continuidad de Javier Milei en la presidencia.

Más dispuestos a frenar a Milei que al peronismo

El 40,5% de los consultados se mostró de acuerdo o muy de acuerdo con la idea de votar a un candidato que no le guste con tal de que Milei no continúe como presidente. Del total, un 25,7% eligió “muy de acuerdo” y un 14,8% “de acuerdo”, según el desglose del estudio.

Frente a eso, el 43,9% rechazó la idea (un 18,3% “en desacuerdo” y un 25,6% “muy en desacuerdo”), mientras que el 15,6% restante dijo no saber qué haría. La diferencia entre ambos polos es de apenas 3,4 puntos, lo que ubica a la sociedad prácticamente dividida frente a esta hipótesis.

El escenario cambia cuando la pregunta se invierte. Consultados sobre si votarían a alguien que no les gusta para que no vuelva el peronismo, el acuerdo cae al 35,7% (un 21,7% “muy de acuerdo” y un 14% “de acuerdo”), cinco puntos menos que en el caso de Milei.

El rechazo a ese planteo, en cambio, sube al 42,6% y el “no sabe” se dispara al 21,7%, seis puntos más que en la pregunta sobre Milei. Esa combinación, menos acuerdo y más indecisión, sugiere que el rechazo al peronismo moviliza en menor medida el “voto anti” que el rechazo a la continuidad de Milei, al menos en este momento del ciclo electoral y según los datos de este estudio.

El empate técnico entre Milei y Kicillof

Los datos del estudio realizado por la consultora Proyección confirman que la polarización no se sostiene sobre el entusiasmo, sino sobre el rechazo al otro. Ninguna de las dos ideas logra superar el 41% de aceptación, y en ambos casos el “no sabe” ronda entre el 15% y el 22%, un colchón de indecisión considerable cuando falta un año y medio para la elección presidencial.

La encuesta también midió una elección presidencial con varios candidatos: allí Milei encabeza con el 36,9%, seguido por Kicillof con el 32%, la dirigente del Frente de Izquierda Myriam Bregman con el 8,2% y el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro con el 4,3%. En ese escenario, el 9,3% optaría por votar en blanco o impugnar y otro 9,2% se mantiene indeciso.

Sin embargo, en un hipotético balotaje, el panorama cambia para el oficialismo y la ventaja se achica. En los resultados, Milei obtiene el 40,8% y Axel Kicillof el 40,2%, una diferencia de apenas seis décimas, ampliamente comprendida dentro del margen de error del estudio (+/- 2,66%), en situación de empate técnico. Otro 13,4% votaría en blanco o impugnaría su voto, y el 5,6% restante todavía no sabe a quién elegiría.

La economía, la mayor preocupación

Este comportamiento electoral no aparece en el vacío. En otra sección del estudio se muestra un humor social deteriorado: el 50% de los consultados asegura que la situación económica de su familia empeoró en los últimos meses, y el 63,1% se declara pesimista sobre lo que viene en los próximos seis meses.

La preocupación principal, además, ya no es la inflación. El 53% eligió los bajos ingresos personales o familiares como el tema que más le preocupa hoy, muy por encima de la corrupción política (35,7%), la inseguridad (34,9%) y la propia inflación, que cae al quinto lugar con 27,1%.

Para Zunino, el escenario electoral está “abierto, incierto y mucho más parejo que hace seis meses”, y el deterioro del oficialismo “todavía no es capitalizado claramente por otra fuerza política”, como lo aseguró en declaraciones para la agencia NA.

El director de Proyección agregó que Milei conserva centralidad política, mientras que Kicillof aparece como el dirigente opositor más competitivo, en un contexto donde la situación económica y las demandas de mejores ingresos, salarios y empleo tendrán un papel central en las decisiones electorales de 2027.