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El presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, buscan dar una señal de recomposición del vínculo con los gobernadores con una nueva foto federal. Se trata, en la práctica, de la reedición de aquella postal tucumana en la cruda noche invernal del 8 de julio de 2024, aunque esta vez las pretensiones resulten menores.

La Casa Rosada descuenta que la postal estará lejos de los 18 mandatarios que posaron hace dos años con el Presidente pero deslizan que habrá entre 12 y 13 en la imagen. Desde el entorno del jefe de Gabinete lo catalogan de “fuerte presencia”, dado el contexto de dificultades y los recientes cimbronazos políticos.

No hay tampoco una pretensión de reeditar aquel pacto fundacional que dio origen al Consejo de Mayo, un órgano que fue desactivado tras cumplir su misión de elevar su informe y propuestas de reformas al Ejecutivo. Algunas de ellas se plasmaron en normativas concretas, como la reforma laboral, Inocencia Fiscal y la Ley de Glaciares.

Cerca del Presidente prevén un contacto breve del jefe de Estado con los representantes provinciales al que podrían sumarse Santilli y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Sin ceremonias pomposas ni anuncios superlativos.

No habrá tampoco agenda partidaria, dado el breve lapso de la incursión. Así y todo, desde el partido señalan que es la provincia que más veces visitaron en 2026 con agenda violeta, incluyendo un paso del propio Presidente en marzo para participar del Foro Económico del NOA 2026.

De momento, dan por confirmados a los gobernadores de Mendoza (Alfredo Cornejo), Corrientes (Juan Pablo Valdés), San Juan (Marcelo Orrego), Salta (Gustavo Sáenz), Catamarca (Raúl Jalil), Jujuy (Carlos Sadir), Entre Ríos (Rogelio Frigerio), Neuquén (Rolando Figueroa), Chubut (Nacho Torres), Santa Cruz (Claudio Vidal) y Chaco (Leandro Zdero).

En Rosada no cierran la puerta a que pueda apuntarse alguno más antes de la noche. También están invitado los integrantes del Gabinete y algunos referentes violeta del Poder Legislativo. El avión con el jefe de Estado parte a las 20, según detallaron desde Casa de Gobierno.

La presencia de una docena de mandatarios aliados en la vigilia por el Día de la Independencia que el Presidente encabezará este miércoles en Tucumán forma parte de una postal que el oficialismo pretende convertir en el primer gesto federal fuerte desde el desembarco del exministro del Interior en la Jefatura de Gabinete.

La imagen no será inocente. El objetivo es mostrar que el Gobierno logró reabrir un canal de diálogo con las provincias después de meses de tensión y en momentos en que necesita votos para avanzar con su agenda legislativa de cara a la angosta ventana que se abrirá luego del Mundial en la segunda parte del año.

El rol de Santilli será central en esa tarea. Desde su llegada a la Jefatura de Gabinete, el exdirigente del PRO se propuso imprimirle mayor dinamismo a la gestión y modificar una agenda pública que venía atravesada por la polémica en torno a la investigación abierta contra su antecesor, Manuel Adorni. En la Casa Rosada creen que su vínculo con los gobernadores puede ayudar a ordenar una negociación que combina gestión, Congreso y cálculo electoral.

Con todos ellos -y con otros que pegarán el faltazo alegando cuestiones “logísticas” y compromisos similares en sus provincias- el flamante ministro-coordinador viene incrementando el diálogo. Incluso en las últimas semanas, antes y después de su designación, los recibió de manera individual en Casa Rosada.

Dentro de la larga lista de proyectos que el Gobierno busca encaminar de la mano del Congreso -algunos de ellos con media sanción o dictamen de comisión- hay una “lista corta” que gira en torno a la reforma política y las leyes económicas. Entre las últimas, destacan Propiedad Privada y los cambios al régimen general de Sociedades. También tienen pendientes una larga nómina de pliegos judiciales, con los más sensibles en términos geográficos y de alcance electoral todavía por avanzar.

Jefatura de Gabinete

En ese marco, Santilli tenía en agenda una cita este miércoles con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, para repasar los principales temas de la agenda compartida entre la Nación y la provincia. El mandatario, no obstante, no formará parte de la cumbre a la noche porque tiene en agenda un acto oficial en Rafaela. Abordaron algunas de las demandas de la provincia sobre la deuda por la caja previsional y el estado de las rutas nacionales

Frente a versiones que circulaban, desde el entorno de la Jefatura de Gabinete aclararon que no tienen prevista una reunión ampliada en Casa Rosada por estos días y que continuarán, por ahora, con la dinámica habitual de bilaterales.

Otro dato político, en contraste con aquella noche fría de 2024, es que no está prevista la presencia de Mauricio Macri. El vínculo con Milei se enfrió de forma notable desde aquel entonces y hoy el jefe de Estado no pierde oportunidad de criticar en público al líder del PRO en lo referente al manejo de la economía.

La vicepresidente Victoria Villarrel promete desembarcar en Tucumán con su propia agenda, además de participar de la ceremonia protocolar. Desde su círculo preparaban una visita a un emprendimiento productivo de la provincia para evaluar cómo impacta la economía nacional a nivel local en línea con el perfil productivista que construye la titular del Senado con proyección federal.

Cumbre de Milei con los gobernadores: Reforma electoral y acuerdos para 2027

La recomposición del vínculo federal tiene un objetivo inmediato: el Gobierno necesita colaboración de los aliados provinciales para sancionar proyectos clave en el Congreso. En particular, la reforma electoral, que incluye la eliminación de las PASO, aparece como una prioridad para la Casa Rosada.

Pero la negociación no se agota en el plano legislativo. En La Libertad Avanza reconocen que el diálogo con las provincias también empezará a cruzarse con el armado de los primeros acuerdos electorales rumbo a 2027. Dicen, no obstante, que todavía es temprano para definiciones absolutas.

El Gobierno entiende que su performance económica va directamente atada a su competitividad el año que viene y de allí que toda la estrategia se haya tejido en función de llegar a la volatilidad habitual de diciembre con los frentes más sensibles bajo control. Cualquier pacto electoral se sostiene, en esencia, sobre la fortaleza de revalidar de Milei en octubre próximo.

Fuente: Presidencia
Fuente: Presidencia

La resolución de las listas, alianzas provinciales y eventuales entendimientos territoriales estará condicionada en parte por el comportamiento de los gobernadores y sus legisladores frente a la agenda oficial. Pero también por el presente de Milei y La Libertad Avanza cuando llegue el momento de sacarle punta al lápiz.

La vigilia por el Día de la Independencia en Tucumán será, en ese contexto, una oportunidad para mostrar volumen político. Para el jefe de Gabinete, la foto tendrá además una lectura propia. Su desembarco en el Gobierno lo ubicó en una posición estratégica: debe reconstruir el vínculo operativo con los mandatarios provinciales, garantizar votos para las reformas y, al mismo tiempo, sostener una proyección política que ya se lee en clave bonaerense hacia 2027.

La Casa Rosada necesita que esa arquitectura funcione. Las reformas económicas, la eliminación de las PASO y los acuerdos territoriales forman parte de una misma hoja de ruta. Con la economía como telón de fondo y el Congreso como tablero inmediato, Milei y Santilli empiezan a mover las piezas de una negociación federal que ya mira más allá de la coyuntura.