La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) atraviesa su mayor crisis institucional en años. Este viernes, la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo anuló las elecciones que habían consagrado a Abel Furlán como secretario general del gremio y ordenó la intervención judicial del sindicato.
El origen del conflicto se remonta a los comicios realizados en la seccional Zárate-Campana entre el 2 y el 4 de marzo. La Lista Naranja, encabezada por Ángel Derosso, denunció irregularidades desde el primer día: reclamó que la votación se concentrara en una sola jornada y que hubiera recuentos parciales al cierre de cada turno.
La Junta Electoral seccional, alineada con el oficialismo, rechazó ambos planteos y mantuvo el esquema de tres días, con las urnas custodiadas en la sede del sindicato bajo vigilancia de la propia Junta.
Los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González consideraron que ese mecanismo no ofreció garantías mínimas de transparencia.
En su fallo, sostuvieron que la forma en que se resguardaron y contabilizaron los votos a lo largo de las tres jornadas destruyó la objetividad de todo el proceso electoral y vulneró los principios de libertad y democracia sindical consagrados en la Constitución Nacional y en tratados internacionales.
Otro punto que el tribunal destacó fue la falta de notificación formal a la lista opositora sobre el rechazo a sus impugnaciones. Las pruebas aportadas por las autoridades demandadas no acreditaron de manera fehaciente que esa comunicación hubiera existido.
Además, la Cámara calificó de irrazonable e inaceptable la propuesta que le hicieron a los fiscales de la Lista Naranja de pernoctar en la sede sindical para vigilar las urnas durante la noche, una alternativa que el fallo consideró incompatible con cualquier noción seria de inviolabilidad del sufragio.
La sentencia también remarcó que la ausencia de escrutinios provisorios diarios y públicos —exigidos tanto por el estatuto de la UOM como por el decreto reglamentario 467/88— impidió verificar la autenticidad de los votos.
Para los camaristas, la custodia unilateral de las urnas sin controles efectivos ni participación real de los fiscales de todas las listas sepultó cualquier presunción de legitimidad sobre el resultado.
La nulidad de los comicios en Zárate-Campana no quedó circunscripta a esa seccional.
El tribunal determinó que la irregularidad tuvo un impacto directo en la composición del Colegio Electoral que, el 18 de marzo, eligió a Furlán como conductor nacional del gremio.
Dado que los dos procesos eran jurídicamente inseparables, la Cámara declaró también la nulidad de esa elección y ordenó el cese inmediato de Furlán y de los demás integrantes del secretariado nacional.