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Desde 2020, el Estado nacional pierde cada año una multimillonaria cifra en recaudación tributaria, producto de atrasar y congelar la actualización de los impuestos a los combustibles, que por ley debería ser cada tres meses.

Un estudio de consultora Economía & Energía, que dirige Nicolás Arceo, ex vicepresidente de Finanzas de YPF, valorizó esos recursos, que incluso en la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) admiten que sienten muy fuerte su caída.

En concreto, entre enero y marzo de este año el Tesoro no contará con impuestos por el equivalente a 585 millones de dólares. Esto se suma a los u$s 1800 millones dejados en el camino durante 2022, los u$s 480 millones de 2021 y los u$s 240 millones de 2020, para un total de u$s 3105 millones, y contando.

La postergación de los incrementos de los montos del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) determinó una significativa pérdida de recaudación fiscal a lo largo de los últimos años.

"Si durante el corriente año se volvieran a postergar los incrementos, la ampliación de la brecha entre el valor teórico del impuesto y el efectivamente aplicado determinará una pérdida de recaudación aún superior que la verificada en 2022", explica el informe.

Impuestos a los combustibles

En efecto, en abril de este año estos impuestos deberían trepar un 135%, para pasar de $ 27,70 por litro en la nafta súper y premium (como está vigente realmente en la actualidad) a $ 64,90. El valor actual teórico es de $ 55,40.

Esto es porque la ley de actualización de impuestos a los combustibles implica ajustarlos cada tres meses a la inflación del trimestre calendario previo con datos ya conocidos; en el caso de abril, sería por la evolución de los precios de octubre a diciembre 2022.

El Estado nacional se perdió de recaudar el equivalente a 3105 millones de dólares en los últimos 3 años para evitar nuevos aumentos de los combustibles

Y resta por aplicar el 9,3% del tercer trimestre de 2021; el 10,2% del cuarto trimestre; y el 94,8% de inflación de todo 2022.

La incidencia de los impuestos a los combustibles era de entre el 13% y el 20% a principios de 2021, y al final de este trimestre rondará el 6% al 12%, una disminución real.

Otra forma de medirlo es en pesos constantes de 2021: los impuestos sobre la nafta eran de $ 15,10 por litro y sobre el gasoil de $ 11,30; mientras que ahora son de $ 7,30 y $ 5,30, respectivamente.

De no haber diferido estos incrementos, la nafta súper hoy sería un 18% más caro en la Ciudad de Buenos Aires, y la premium, un 14% más alta.

Precios Justos para combustibles

Como otros miles de productos, los combustibles que se venden al público en las estaciones de servicio (nafta y gasoil) tienen un sendero de aumento de 4% en febrero y 3,8% en marzo, en acuerdo entre las petroleras y el Gobierno.

La suba de este mes será después del 15 de febrero e incluso en el Gobierno apuestan a que se aplique más cerca de marzo, para contener el impacto en la inflación.