En el marco de un nuevo encuentro organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), los gobernadores de Río Negro, Alberto Weretilneck, y de Catamarca, Raúl Jalil, compartieron un panel en el que analizaron el rumbo económico del país, coincidieron en la irreversibilidad del equilibrio fiscal y proyectaron un cambio estructural en la matriz exportadora argentina.
Bajo la moderación de la periodista Florencia Donovan, quien coordinó el debate, el encuentro dejó en claro que, más allá de las pertenencias partidarias, existe un núcleo de coincidencias macroeconómicas entre las provincias y el gobierno de Javier Milei.
Geopolítica y macroeconomía
El encargado de abrir el fuego fue Alberto Weretilneck, quien enumeró los tres ejes que, a su entender, ya no forman parte de la discusión política en la Argentina. En primer lugar, destacó el alineamiento geopolítico del país: “Somos un país de América y creo que los vínculos con Estados Unidos son un elemento fundamental y con Europa como otro socio estratégico” , afirmó.
En segundo término, ponderó la normalización de la situación con los acreedores externos e internos. Finalmente, colocó al déficit fiscal en el centro de la escena como un límite infranqueable: “Más allá de los aspectos programáticos que alguien pueda tener (...) está claro que el déficit fiscal es un tema que forma parte ya del futuro de la dirigencia política argentina”.
A su turno, Raúl Jalil respaldó plenamente este diagnóstico y sumó la baja de la inflación como el principal “contrato social que tiene la política con la sociedad”. El mandatario catamarqueño insistió en la necesidad de avanzar hacia la competitividad mediante la reducción de la carga impositiva y la responsabilidad fiscal. Para Jalil, la reciente comitiva de más de una decena de gobernadores y ministros que viajó a Nueva York es “una muestra de madurez política”.
Ante la consulta del periodista sobre la puja global entre Estados Unidos y China —especialmente considerando que Catamarca viene de recibir fuertes inversiones mineras del gigante asiático y que el propio Jalil visitó ese país recientemente —, el gobernador norteño ofreció una perspectiva pragmática.
Si bien reconoció que en la región del litio operan empresas de diversos orígenes (como China y Francia), Jalil destacó un cambio de postura en Washington: “Veo que Estados Unidos ahora está interesado en los proyectos de la Argentina. Antes era como que miraba un poco, especulaba. Creo que ahora tiene una mirada distinta”. Subrayó, además, que al tratarse de concesiones y negocios privados, la competencia es bienvenida si aporta al desarrollo local.
El margen para las reformas y el espacio de diálogo
De cara al calendario político y las reformas legislativas pendientes, el periodista indagó si aún queda margen de maniobra antes de que la agenda electoral de los próximos años opaque la gestión.
Weretilneck se mostró optimista pero dejó un mensaje hacia el interior del oficialismo, señalando que “sería saludable un orden interno del gobierno mayor” para facilitar el ordenamiento de la oposición. No obstante, ratificó el espíritu colaborativo de las provincias: “El ánimo de la gran mayoría de los sectores políticos de la nación, empezando con todos los gobernadores como hemos demostrado con la Ley de Bases (...) es de colaboración y de apoyo a medidas que sabemos que la Argentina necesitaba”.
Jalil coincidió en que existe el espacio político para reformas profundas y sugirió abrir una ventana temporal de negociación: “La Argentina necesitaría hasta marzo tener un espacio de diálogo para sacar las leyes necesarias para el Presidente”.
Argentina como jugador energético mundial
Hacia el cierre, Weretilneck expuso el que considera el verdadero cambio de paradigma para el país en los próximos años. Apoyándose en datos técnicos, describió proyectos de infraestructura críticos como el oleoducto “Vaca Muerta Sur” (que será la segunda terminal de exportación de crudo más grande de la región) y los proyectos de Gas Natural Licuado (GNL) liderados por PAE e YPF.
“Esto significa pasar en Vaca Muerta de 700.000 barriles de petróleo por año a un millón y medio, y significa generar un sistema de exportación de aproximadamente 30.000 millones de dólares”.
El mandatario rionegrino concluyó que esto no se trata de promesas futuras, sino de obras en plena ejecución , facilitadas por un marco de previsibilidad jurídica y un nuevo orden internacional que el país ha sabido adoptar.
Con el reloj en rojo y tras esquivar las definiciones electoralistas para el 2027 en pos de priorizar el consenso legislativo urgente , ambos gobernadores cerraron su participación dejando en la audiencia del IAEF un mensaje de pragmatismo, madurez y certidumbre institucional.