En esta noticia
- Qué es el FAL y cómo funcionará
- Qué pasa si una empresa no elige un fondo antes de diciembre
- Cómo elegir un fondo del FAL: qué factores comparar
- Cuánto cuesta adherir al FAL y cómo comparar los rendimientos
- Qué fondo conviene según la rotación del personal
- Qué errores deberían evitar las empresas al elegir el FAL
- Paso a paso: cómo adherir al FAL
- Cuánto dinero puede acumular una pyme
El Gobierno decidió postergar hasta el 1° de diciembre de 2026 la entrada en vigencia de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), el nuevo mecanismo creado por la Ley de Modernización Laboral para respaldar las indemnizaciones.
El sistema funcionará a través de fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros regulados por la Comisión Nacional de Valores (CNV) y será obligatorio para los empleadores privados alcanzados por la normativa, con excepción del sector de la construcción y el servicio doméstico.
En este contexto, las pequeñas y medianas empresas deberán comenzar a evaluar a qué entidad adherir para administrar los recursos que se acumularán para afrontar futuras indemnizaciones.
Qué es el FAL y cómo funcionará
Los Fondos de Asistencia Laboral fueron creados por el Título II de la Ley 27.802 como instrumentos destinados a cubrir indemnizaciones. Su instrumentación se realizará mediante fondos comunes de inversión abiertos (FCI) y fideicomisos financieros sujetos a la regulación de la CNV.
El mecanismo alcanza a los empleadores del sector privado con trabajadores registrados que cumplan con los requisitos de antigüedad establecidos, incluidas las MiPyMEs y las entidades sin fines de lucro. Quedan excluidos los sectores de la construcción y del servicio doméstico.
Los aportes se calculan sobre las remuneraciones que sirven de base para las contribuciones patronales al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). La alícuota prevista es del 2,5% para micro, pequeñas y medianas empresas y del 1% para las grandes empresas.
Según remarcan desde Quaestus Advisory, no se trata de un aporte adicional ni de un costo extra para las empresas. La derivación se realizará automáticamente desde el Formulario 931 de ARCA hacia el fondo elegido por el empleador.
Los fondos podrán utilizarse para cubrir indemnizaciones por despido sin causa, preaviso, integración del mes de despido, incapacidad, fallecimiento, fuerza mayor, quiebra, vencimiento de contratos a plazo y extinciones por mutuo acuerdo.
A su vez, el FAL excluye de la base indemnizatoria aquellos conceptos que no tienen periodicidad mensual, como el aguinaldo, las vacaciones no gozadas y los premios extraordinarios o bonos anuales.
Qué pasa si una empresa no elige un fondo antes de diciembre
Para Nahuel Bernues, asesor financiero, economista y fundador de Quaestus Advisory, el principal error que pueden cometer las empresas es no realizar la elección de una entidad administradora.
La falta de elección no implica que los aportes desaparezcan, pero sí que la empresa pierde la posibilidad de decidir qué entidad administrará esos recursos. Mientras no haya un fondo asignado, las contribuciones quedan retenidas y no se invierten.
Si el empleador no informa su ID FAL, la CNV le asignará una entidad de oficio una vez transcurrido un mes.
Desde Quaestus Advisory resumen las consecuencias en tres puntos: el dinero queda inmovilizado mientras no exista una cuenta asignada, la empresa incumple con una obligación del régimen y, además, pierde la posibilidad de decidir qué entidad administrará sus fondos, ya que la CNV podrá asignarle una de manera automática transcurrido un mes.
“El dinero no se pierde, pero se pierde la elección y el rendimiento del período en que estuvo inmovilizado”, indica.
Cómo elegir un fondo del FAL: qué factores comparar
Antes de seleccionar una entidad, las empresas deberán comparar los costos, las características de inversión, los riesgos y los servicios que ofrece cada administradora. Sin embargo, Bernués aclara que las diferencias no estarán tanto en los activos disponibles para invertir como en el plazo de las carteras y en el servicio que acompaña a cada fondo.
“Lo primero que le decimos a una pyme es que el universo de inversión es el mismo para todas las entidades”, explica. La normativa establece que las carteras deben invertir en activos en pesos negociados en mercados argentinos, mantener un piso del 10% en activos de alta liquidez y excluir acciones, CEDEARs y bonos denominados en dólares.
Por eso, antes de decidir, las empresas deberían comparar aspectos como:
- La duración promedio de las inversiones (duration).
- Los honorarios cobrados por la administradora.
- La calidad del servicio y la atención.
- La composición de la cartera.
- las condiciones de contratación.
- La experiencia de la entidad administradora.
Cuánto cuesta adherir al FAL y cómo comparar los rendimientos
En materia de costos, la normativa establece un tope del 1% anual sobre los activos administrados, con IVA incluido. Ese límite contempla los honorarios de la sociedad gerente, la depositaria, la auditoría, el asesoramiento y la distribución. No incluye la tasa de fiscalización de la CNV ni los gastos extraordinarios.
Bernués recomienda consultar las condiciones de cada administradora porque algunas pueden ofrecer distintas clases de fondos con diferencias en los honorarios.
En cuanto a los rendimientos, el especialista advierte que no están garantizados. Algunas entidades publican proyecciones, pero estas dependen de los precios de los activos al momento del cálculo y de la metodología utilizada.
Una herramienta para comparar será la Ficha FAL, que cada fondo publicará mensualmente con información sobre su cartera y su rendimiento histórico neto de honorarios.
“Como los fondos recién arrancan, esa historia va a tardar en construirse: recién hacia el primer trimestre de 2027 va a haber datos suficientes para empezar a comparar”, señala Bernués.
Por lo tanto, al momento de elegir, las empresas deberán evitar tomar una decisión basándose exclusivamente en las proyecciones de rentabilidad y considerar también el plazo de inversión, la composición de la cartera y las necesidades financieras del negocio.
Qué fondo conviene según la rotación del personal
Para Bernués, la pregunta central no es cuál es el perfil de riesgo del dueño de la empresa, sino cuántas desvinculaciones tuvo la compañía durante los últimos dos años y cuándo podría necesitar utilizar los recursos.
Una pyme con alta rotación de personal probablemente necesite recurrir al fondo apenas termine el período de carencia. En ese caso, puede resultar más conveniente una alternativa de corto plazo y menos duration.
En las empresas con una rotación moderada, el plazo es intermedio. En cambio, cuando el personal es estable y no se prevé utilizar los recursos en el corto plazo, pueden evaluarse productos con una duration a largo plazo.
La cantidad de empleados también influye, porque determina el volumen de aportes que se acumulará y permite proyectar eventuales retiros. A su vez, las compañías con un flujo de caja imprevisible o fluctuante deberían prestar especial atención a la duración del fondo para no comprometer su capacidad de afrontar otras obligaciones.
En ese sentido, el especialista recomienda evaluar conjuntamente la rotación de la nómina, el flujo de caja y las características de la cartera antes de elegir.
Qué errores deberían evitar las empresas al elegir el FAL
Además de no seleccionar una entidad a tiempo, Bernués identifica otros dos errores que las pymes deberían evitar.
El primero es asumir que el fondo reemplazará la indemnización. Los recursos acumulados funcionan como respaldo para afrontar determinadas obligaciones laborales, pero no eliminan la responsabilidad del empleador. “No la reemplaza: el cálculo sigue siendo responsabilidad del empleador y, si el fondo no alcanza, la empresa cubre la diferencia con recursos propios”, advirtió.
El segundo error es asumir que los fondos podrán utilizarse ante cualquier necesidad financiera. El FAL no permite retiros de libre disponibilidad y, durante los primeros meses, las empresas deberán afrontar con recursos propios las eventuales desvinculaciones. Por eso, será clave prever cómo cubrir esas obligaciones.
Por último, el especialista recomienda no elegir una alternativa únicamente por una promesa de rendimiento. “Los rendimientos no están garantizados”, remarcó. Por eso, recomienda comparar la duration y la composición de la cartera con las necesidades de la empresa, además de verificar que la entidad esté autorizada por la CNV y evaluar la calidad del servicio.
Paso a paso: cómo adherir al FAL
Para completar el proceso, las empresas deberán seguir una serie de pasos antes de adherir al sistema:
- Elegir una entidad habilitada por la CNV: comparar las alternativas disponibles y seleccionar una de las entidades habilitadas por la CNV.
- Definir el vehículo de inversión: si se utilizará un fondo común de inversión o un fideicomiso financiero, según las opciones de cada entidad.
- Abrir la cuenta: la administradora gestiona la cuenta individual (ID FAL), con patrimonio separado e inembargable.
- Informar ese identificador a ARCA: con el ID FAL, el organismo podrá derivar las contribuciones mensuales al vehículo seleccionado.
Cuánto dinero puede acumular una pyme
Para ayudar a las empresas a estimar cuánto dinero podrían acumular en el FAL, Quaestus Advisory desarrolló una calculadora que toma como referencia el tamaño de la nómina y el salario bruto de los trabajadores.
Según un ejercicio realizado por la firma, una pyme con 500 empleados y una remuneración bruta de $ 1.400.000 tendría una masa salarial mensual de $ 700 millones. Con un aporte equivalente al 2,5%, destinaría alrededor de $ 17,5 millones por mes al FAL.
Bajo ese supuesto, y considerando 13 aportes por año (12 mensuales más el correspondiente al aguinaldo), la acumulación estimada alcanzaría los $ 227,5 millones en un año y los $ 682,5 millones en tres años.