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Mientras recrudecen las llamas en las provincias de Chubut, los cuarteles de bomberos voluntarios de todo el país se enfrentan a una situación extremadamente crítica por una deuda de la administración nacional.

Tras reclamar en reiteradas oportunidades durante el segundo semestre de 2025, finalmente el gobierno nacional sólo giró la mitad de los fondos que les corresponden por ley a las dependencias oficiales encargadas de apagar incendios y atender emergencias, de acuerdo con testimonios de distintas organizaciones que las nuclean.

Ya habíamos tenido atrasos e hicimos reclamos durante los gobiernos de Mauricio Macri y Alberto Fernández, pero es la primera vez que el estado nacional directamente no cumple con los pagos obligatorios”, asegura Gabriel Sandoval, presidente de la Federación Bonaerense de Asociaciones de Bomberos Voluntarios, una de las entidades afectadas por el recorte aplicado por la gestión de Javier Milei.

Recaudación

De acuerdo con la ley 25.054 que rige el Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios (SNBV) desde 1998, con la recaudación del 5 por mil de todas las primas de seguro excepto los seguros de vida se genera un fondo que administra la Dirección Nacional de Bomberos que depende de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), en el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Según pudo averiguar El Cronista, se trata de una partida de aproximadamente $ 66 millones por cuartel para todo 2025, según surge de las estimaciones de los bomberos que realizan sus propios cálculos ante la falta de un presupuesto vigente el año pasado. Hasta ahora sólo se giró hasta ahora el 50%. “Lamentablemente ya nos dijeron que no se va a pagar lo que queda”, explica Sandoval.

“Es lo que todos los años se considera el “remanente” de presupuesto o la llamada segunda cuota del fondo”, completa. Según las organizaciones de bomberos, la explicación oficial es que la Dirección ya tiene la resolución del pago pero que no tienen los fondos. “Se amparan en que como no había presupuesto el año pasado no lo pueden efectuar”, dijeron algunos brigadistas que vienen negociando.

Este diario contactó a los ministerios de Economía y Seguridad para conocer por qué no se transfirió el dinero a un área tan sensible pero al cierre de la nota no había llegado ninguna respuesta.

El mapa

En total, hay 996 cuarteles nacionales, además de 27 federaciones que también reciben fondos para capacitación y un consejo nacional. En concreto, se trata de un fondo total anual del orden de los $ 65.000 millones de pesos -u$s 44 millones si se toma el dólar a $ 1500- de los que se pagó la mitad y el resto quedó “en promesas pero nada”. Como consecuencia, el Estado se está ahorrando u$s 22 millones que impactan en el funcionamiento de una institución clave de la sociedad.

De acuerdo con los que conocen el sistema, un 70% de los cuarteles oficiales de todo el país son subsidiodependientes, es decir, prácticamente no pueden funcionar si no reciben el dinero de la Nación. El resto cuenta con algún apoyo de las provincias o se financia con alguna tasa municipal. “Nadie quiere decir nada porque están asustados”, dicen en off the record.

“Estamos comprometidos con el fortalecimiento del Sistema Nacional de Bomberos Voluntarios a través de la actualización permanente en la gestión administrativa y promoción de la seguridad para la prevención de accidentes”, dice el encabezado de la página de la Dirección Nacional de Bomberos que adeuda los fondos. Su titular, Fernando Mola, depende a su vez del jefe de la AFE, Santiago Hardie, en la cartera en la que Alejandra Monteoliva reemplazó a Patricia Bullrich.

En marzo del año pasado, el Gobierno anunció una “histórica inversión” para el SNB del orden de los $ 37.000 m millones para renovar el equipamiento, la indumentaria y “todo lo necesario para proteger a los argentinos y combatir el fuego con seguridad”, se publicó en la web oficial. Al margen del fondo que surge de la ley, hay otros programas en paralelo que se aplican en casos de emergencia como la que atraviesa ahora el sur del país.

El incendio forestal que se inició el lunes en la localidad chubutense de Puerto Patriada ya arrasó unas 2000 hectáreas y aún sigue activo, y reactivó el debate sobre los alcances de la prevención y el sistema de contención de este tipo de siniestros. La combinación de vientos fuertes y altas temperaturas están haciendo muy difíciles las tareas de los bomberos que pelean contra las llamas.

El ministro del Interior, Diego Santilli visitó la zona y se reunió con el gobernador Ignacio “Nacho” Torres. El funcionario nacional transmitió el respaldo para el mandatario provincial y le imprimió su énfasis al mensaje oficial contra los responsables del inicio del fuego que está buscando la Justicia.

“Contra esos energúmenos o criminales hay que ir a fondo. Tenemos que dar el ejemplo para que esto no se repita nunca más”, señaló Santilli.