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Enero de 2026 volvió a confirmar que el superávit energético ya no es un dato excepcional. Las exportaciones de Combustibles y Energía alcanzaron u$s 781 millones, mientras que las importaciones fueron de u$s 163 millones, lo que dejó un saldo positivo de u$s 618 millones. El resultado consolida un piso elevado para el superávit energético y mantiene al sector en una zona de fortaleza que se había vuelto habitual durante 2025.
Así, el protagonismo de enero de 2026 radica en que consolida una tendencia más amplia. El sector de Combustibles y Energía no sólo mantiene superávit, sino que opera en una escala que hace apenas algunos años parecía lejana. Con un diferencial de u$s 618 millones en el arranque del año, el capítulo energético vuelve a demostrar que su aporte no depende de un mes extraordinario, sino de una dinámica exportadora que ya se volvió estructural.
La comparación interanual ayuda a dimensionar el momento actual. En enero de 2025, las exportaciones habían sido de u$s 1032 millones y las importaciones de u$s 180 millones, con un superávit de u$s 852 millones. Es decir, el arranque de 2026 muestra un diferencial menor que el del inicio de 2025, pero sigue ubicándose claramente por encima de varios meses del año pasado y dentro de la franja de resultados sólidos que caracterizó al sector.
Los mejores meses
Para entender la magnitud del recorrido, basta repasar cómo se distribuyeron los superávits energéticos a lo largo de 2025. El punto más alto se alcanzó en diciembre, cuando las exportaciones treparon a u$s 1067 millones frente a importaciones de u$s 164 millones, generando un superávit récord de u$s 903 millones. Apenas un escalón por debajo quedó noviembre, con ventas externas por u$s 1008 millones y compras por u$s 149 millones, lo que dejó un saldo de u$s 859 millones.
Superávit energético mensual (u$s millones)
Enero de 2026 se ubica dentro del rango alto consolidado en 2025, aunque por debajo del récord de diciembre.
Dic 25
Superávit: 903 | Exp: 1067 | Imp: 164
Nov 25
Superávit: 859 | Exp: 1008 | Imp: 149
Ene 25
Superávit: 852 | Exp: 1032 | Imp: 180
Sep 25
Superávit: 776 | Exp: 967 | Imp: 191
Ago 25
Superávit: 749 | Exp: 1056 | Imp: 307
Jun 25
Superávit: 739 | Exp: 1064 | Imp: 325
Oct 25
Superávit: 708
Feb 25
Superávit: 610
Abr 25
Superávit: 573
Mar 25
Superávit: 527
May 25
Superávit: 345
Jul 25
Superávit: 217
Ene 26
Superávit: 618 | Exp: 781 | Imp: 163
El arranque de 2025 también había sido particularmente fuerte: enero cerró con un superávit de u$s 852 millones, producto de exportaciones por u$s 1032 millones e importaciones por u$s 180 millones. Luego llegó septiembre, con un saldo de u$s 776 millones, explicado por exportaciones de u$s 967 millones y compras externas por u$s 191 millones. Agosto mostró un resultado similar, con exportaciones por u$s 1056 millones e importaciones por u$s 307 millones, lo que dejó un diferencial de u$s 749 millones.
En junio, las ventas externas habían alcanzado u$s 1064 millones, frente a importaciones de u$s 325 millones, generando un superávit de u$s 739 millones.
Más adelante, octubre cerró con u$s 708 millones de saldo positivo, mientras que febrero había marcado u$s 610 millones. Abril aportó u$s 573 millones y marzo u$s 527 millones, en un tramo donde el sector mostró estabilidad pero todavía no había alcanzado el salto de escala del segundo semestre. Mayo redujo el diferencial a u$s 345 millones, y julio fue el mes más ajustado del año, con un superávit de u$s 217 millones, resultado de exportaciones por u$s 763 millones e importaciones que treparon a u$s 546 millones.
Enero de 2026, con sus u$s 618 millones, se ubica por encima de marzo, abril, mayo y julio de 2025, y muy cerca de febrero de ese año. No alcanza los picos de diciembre o noviembre, pero confirma que el piso del sector quedó en un rango considerablemente más alto que en períodos previos.
En términos anuales, 2025 acumuló exportaciones energéticas por aproximadamente u$s 11.000 millones y importaciones por cerca de u$s 2.907 millones, lo que dejó un superávit total cercano a u$s 8.093 millones. Frente a 2024, cuando el promedio mensual exportado era más bajo y el diferencial menos pronunciado, el salto interanual fue significativo. Durante el último trimestre de 2025 se alcanzó “un nuevo piso estructural”, sobre todo después de encadenar dos meses consecutivos con saldos por encima de los u$s 850 millones.
Los destinos
El mapa de destinos explica buena parte de esta dinámica. Durante 2025, Brasil concentró aproximadamente u$s 2400 millones en compras de combustibles argentinos, consolidándose como el principal socio energético. Chile absorbió alrededor de u$s 2000 millones, especialmente en gas natural y combustibles líquidos. Estados Unidos se ubicó en torno a u$s 1300 millones, mientras que Países Bajos alcanzó cerca de u$s 1050 millones, funcionando como plataforma hacia el mercado europeo. Paraguay y Uruguay completaron el grupo de destinos relevantes con compras conjuntas cercanas a u$s 900 millones.
Exportaciones energéticas: destinos clave
La estructura exportadora consolida a Brasil y Chile como principales compradores y mantiene la tendencia en enero de 2026.
Superávit energético en enero 2026: u$s 618 millones.
En enero de 2026, la estructura se mantuvo: Brasil encabezó nuevamente los despachos, con montos próximos a u$s 170 millones, seguido por Chile con alrededor de u$s 140 millones. Estados Unidos y Países Bajos se mantuvieron como destinos clave extra regionales, con valores mensuales que oscilaron entre u$s 70 millones y u$s 100 millones.
Así, el protagonismo de enero de 2026 radica en que consolida una tendencia más amplia. El sector de Combustibles y Energía no sólo mantiene superávit, sino que opera en una escala que hace apenas algunos años parecía lejana. Con un diferencial de u$s 618 millones en el arranque del año, el capítulo energético vuelve a demostrar que su aporte no depende de un mes extraordinario, sino de una dinámica exportadora que ya se volvió estructural.