El Gobierno declaró este jueves al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) como organización terrorista, sumándose a una tendencia internacional que ya había iniciado Estados Unidos hace poco más de un año.
La decisión, que fue firmada por Javier Milei, dispone la incorporación del CJNG al Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET), dependiente del Ministerio de Justicia.
El CJNG surgió formalmente en 2010 tras escindirse del Cártel de Sinaloa, y en poco más de una década se convirtió en una de las organizaciones del narcotráfico más poderosas del mundo. Su expansión fue vertiginosa y metódica.
El cartel alcanzó presencia en 22 de los 32 estados de México y consolidó operaciones en ciudades como Nueva York, Chicago, Los Ángeles y Atlanta. También llegó a la Argentina.
Dedicado no solo al narcotráfico sino también a la extorsión, el tráfico de combustible, el secuestro de migrantes, fraudes y lavado de dinero, extendió su poderío y sus líderes se convirtieron en objetivos prioritarios tanto de México como de Estados Unidos.
La organización estaba liderada por Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. El 22 de febrero de 2026, fuerzas federales mexicanas lo abatieron en un operativo en el municipio de Tapalpa, Jalisco, con información complementaria de autoridades estadounidenses.
Su muerte provocó acciones violentas casi simultáneas en distintos puntos del país: narcobloqueos, quema de vehículos, cierres carreteros y enfrentamientos armados, lo que evidenció la estructura celular autónoma de la organización.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos ya había designado al CJNG como organización terrorista extranjera en febrero de 2025. Argentina sigue ahora ese mismo camino.
Según el comunicado oficial, la decisión fue adoptada en coordinación entre la Cancillería, el Ministerio de Seguridad Nacional, el Ministerio de Justicia y la Secretaría de Inteligencia de Estado, y se fundamenta en informes que acreditan actividades ilícitas transnacionales y vínculos con otras organizaciones terroristas.
Las sanciones y restricciones que implica la decisión
La inscripción en el RePET habilita sanciones financieras y restricciones operativas. Busca limitar la capacidad de acción del cartel en el territorio argentino y proteger el sistema financiero nacional de ser utilizado con fines ilícitos.
Milei reafirmó en el comunicado su política de llamar a las cosas por su nombre. Ya lo había hecho antes con Hamás, el Cártel de los Soles, la Hermandad Musulmana y, más recientemente, con la Fuerza Quds iraní.
La medida se enmarca en los compromisos internacionales de Argentina en materia de lucha contra el terrorismo y su financiamiento. También busca reforzar la cooperación con otros países que ya tomaron decisiones similares respecto al CJNG.
La organización, vale recordar, no solo extendió sus operaciones hacia toda América Latina, sino que sus enfrentamientos se trasladaron a otros países del continente, alterando el panorama de seguridad en naciones que históricamente eran consideradas pacíficas, como Ecuador.
La designación llega en un momento de incertidumbre interna para el cartel. Tras la muerte de El Mencho, el liderazgo de la organización entró en una etapa de reacomodo, sin que quede claro quién lo sucederá. Sin embargo, los expertos advierten que la organización no desaparecerá.