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El Consejo Federal de Educación (CFE) aprobó un nuevo plan de evaluación educativa, que redefine el esquema nacional de medición de los aprendizajes, incluyendo los operativos Aprender. Buscan pasar de un sistema en el que consideran que la evaluación se volvió un “conjunto aislado de mediciones”, a otro orientado por objetivos estratégicos.
Los 24 ministros de educación de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires acordaron el plan que modifica el esquema de evaluación 2026-2030.
De las evaluaciones a los datos: el cambio de foco para “medir” aprendizaje
El cambio más notable está en el operativo Aprender, el dispositivo nacional de evaluación que mide los aprendizajes en lengua y matemática de los estudiantes argentinos. Se pasa a un esquema de evaluación bienal que intercala pruebas censales (todas las escuelas) y muestrales (una selección representativa).
En lugar de realizar operativos masivos todos los años, como sucedía hasta ahora, alternando entre primaria y secundaria, rotarán la cobertura censal con la muestral.
Según explicaron, se busca reducir la “carga operativa” sobre las escuelas y los equipos técnicos en un contexto donde ya existen otras herramientas de evaluación, como las jurisdiccionales que implementa cada provincia o la plataforma Acompañar que buscan extender.
En este sentido, uno de los impactos será que las escuelas ahora no recibirán sus reportes cada dos años, como sucedía desde 2016, sino cada cuatro. Es que los reportes por escuela solo pueden realizarse cuando la evaluación es censal.
“En la actualidad, dada la expansión de evaluaciones jurisdiccionales que devuelven información a la escuela y el desarrollo de otros dispositivos de evaluación formativa, resulta pertinente repensar la centralidad de Aprender como dispositivo de retroalimentación pedagógica, y con ello su cobertura”, indica el documento.
“Al mismo tiempo, numerosos estudios han dado cuenta de que evaluar con mayor frecuencia no mejora necesariamente el sistema educativo y, por el contrario, limita el tiempo disponible para analizar y usar la información”, remarca. “De esta manera, se amplían y ordenan los tiempos destinados a la devolución y al uso de los resultados a nivel institucional y al fortalecimiento técnico de los instrumentos”, agrega.
El foco en alfabetización inicial
El nuevo plan prioriza la alfabetización inicial. La evaluación también será censal cada cuatro años y se establece un calendario fijo para evaluar lectura y matemática en tercer grado, con un censo en 2026 y 2030, y una muestra en 2028.
La administración de Javier Milei volvió a implementar las evaluaciones en ese grado. Las pruebas Aprender Alfabetización 2024 mostraron que menos de la mitad de los estudiantes alcanza el grado de alfabetización esperado al finalizar el primer ciclo de la escuela primaria y uno de cada diez chicos no sabe leer.
A este diagnóstico, le suman un apoyo pedagógico diario en el aula con la plataforma Acompañar, desarrollada por la Secretaría de Educación de la Nación. Su cobertura depende del uso jurisdiccional, pero se encuentra disponible en todas las escuelas del país. La herramienta permite al docente obtener evidencia del desempeño de cada estudiante en tiempo real para ajustar la enseñanza.
El calendario
Según el cronograma del nuevo plan, el calendario proyectado será el siguiente:
- 2026: prueba censal en 3º grado (lectura y matemática).
- 2027: prueba censal en 5º/6º año de secundaria (lengua y matemática).
- 2028: prueba muestral en 3º y 6º grado de primaria.
- 2029: prueba muestral en 5º/6º año de secundaria.
- 2030: prueba censal en 3º y 6º grado de primaria.
“Asistencia técnica” y apoyo de Nación para las provincias
En el plan aprobado detallan herramientas técnicas validadas por Nación para que las provincias cuenten con estándares metodológicos compartidos que sean comparables entre las evaluaciones jurisdiccionales.
En el caso de las habilidades lectoras, se llama EGRA (por sus siglas en ingles Early Grade Reading Assessment). La validación técnica finalizó en 2025 y contará con asistencia técnica nacional permanente hasta 2030. En el caso de las habilidades matemáticas iniciales, el dispositivo federal se llama EGMA (Early Grade Mathematics Assessment) y su proceso de validación comienza este año.
Prevén también desarrollar bancos de ítems federales en los próximos años: desarrollarán un repositorio de preguntas que servirán como “anclajes” para que las provincias puedan comparar sus evaluaciones locales de primaria con los estándares nacionales.