El escándalo de la denuncia de Lorena Martins contra su propio padre, un ex agente de la SIDE, al que acusó de ser un zar de la prostitución, terminó salpicando al jefe de gobierno porteño Mauricio Macri. La ONG La Alameda denunció ayer que el presunto proxeneta Raúl Luis Martins Coggiola, financió la campaña de reelección del líder de PRO.
La entidad, que hace unos meses descubrió la red de prostitución que se había montado en los departamentos del juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni, publicó ayer en su blog la transcripción de la denuncia de Lorena Martins ante la Unidad Fiscal de Asistencia en Secuestros Extorsivos (UFASE) y Trata de Personas. En esa presentación, además de apuntar contra su padre y otras personas por controlar siete prostíbulos en Buenos Aires y uno en México, la mujer afirmó que en un intercambio de mails entre Martins y sus secuaces, él mismo habría colaborado en la última campaña política que lo llevara a renovar su mandato como jefe de Gobierno porteño. La razón del aporte: para que los prostíbulos puedan seguir funcionando y consigan sus habilitaciones sin respetar las más mínimas medidas de seguridad.
Como prueba, La Alameda sumó una foto en la que se lo ve a Macri con su mujer, Juliana Awada, en Mix Sky Lounge, un cabaret en la ciudad mexicana de Cancún, que sería propiedad de Martins. En la descripción de la instantánea, añade la ONG, que el hombre sentado a la derecha del jefe de Gobierno es nada menos que Gabriel Conde, procesado y prófugo de la justicia por regentear a fines de la década del 90 el prostíbulo Shampoo, donde explotaban mujeres traficadas de Brasil y República Dominicana.
Según la denuncia de la hija de el agente de la SIDE, el contacto entre su padre y Macri fue precisamente el otro integrante de esa fotografía: Gabriel Conde; quien, a su vez, sería hijo de Luis Conde, ex vicepresidente de Boca Juniors en la época en la que Macri ocupaba la presidencia xeneize. En la portada de su facebook, Gabriel Conde aparece con una camiseta del club de la rivera. En su declaración, Martins completó que quien habría recibido el pago de su padre para la campaña de PRO fue el actual vocal de Boca y ex titular de la Agencia Gubernamental de Control (AGC), Raúl Oscar Ríos.
La causa recayó en el juez federal Norberto Oyarbide. La Alameda denunció que el magistrado es íntimo de Raúl Martins en los negocios de proxenetismo y trata de personas. Para sostener su acusación, la entidad subió otra foto, en la que Oyarbide y el ex espía aparecen abrazados en una fiesta.
Desde el macrismo se llamaron a silencio. Sólo la AGC emitió anoche un comunicado desmintiendo la falta de controles, asegurando que cinco de los locales involucrados en la denuncia fueron fiscalizados en 19 oportunidades en el último año.