Si sos parte de una familia argentina de cuatro personas —la llamada “familia tipo” que usa el INDEC como referencia—, sabé que en enero de 2026 necesitaste ganar al menos $ 1.360.299 por mes para no ser considerado pobre. Así lo confirmó el Instituto Nacional de Estadística y Censos el 12 de febrero, al publicar los valores actualizados de la Canasta Básica Total (CBT) y la Canasta Básica Alimentaria (CBA).
El número no es menor: representa un aumento del 3,9% respecto a diciembre, cuando la misma familia necesitaba $1.308.713. Pero lo que más llamó la atención fue el comportamiento de los alimentos: la CBA trepó un 5,8% en un solo mes, el mayor salto en casi un año, más del doble que la inflación general de enero, que fue del 2,9% según el propio INDEC.
Qué mide cada canasta y por qué importa
El INDEC trabaja con dos indicadores complementarios. La Canasta Básica Alimentaria (CBA) incluye únicamente los alimentos y productos esenciales para cubrir los requerimientos nutricionales mínimos. Cuando un hogar no llega a ese monto, se lo considera en situación de indigencia.
La Canasta Básica Total (CBT) amplía ese cálculo y suma bienes y servicios no alimentarios: ropa, transporte, educación, salud y vivienda, entre otros. Un hogar que supera la CBA pero no alcanza la CBT es clasificado como pobre no indigente.
En enero 2026, los valores para la familia tipo de cuatro personas (un varón de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 y una hija de 8) fueron:
- CBA: $ 623.990 (línea de indigencia)
- CBT: $ 1.360.299 (línea de pobreza)
Los números según la composición del hogar
El informe mensual del INDEC no se limita a la familia de cuatro. También presenta ejemplos para otros tipos de hogares:
Hogar de 3 integrantes (mujer de 35 años, hijo de 18 y madre de 61):
- CBA: $ 496.769.
- CBT: $ 1.082.956.
Hogar de 5 integrantes (pareja de 30 años con tres hijos de 1, 3 y 5 años):
- CBA: $656.301.
- CBT: $1.430.735.
Para una persona sola, el umbral de pobreza se ubica en $ 440.226 y el de indigencia en $ 201.939.
La brecha con el salario mínimo: un dato que incomoda
El Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) en febrero 2026 es de $346.800, según la Resolución 9/2025 del Gobierno nacional. Ese monto representa apenas el 25,5% de lo que necesita una familia tipo para no ser pobre, y no llega ni al 56% de la línea de indigencia de ese mismo hogar.
Dicho de otra manera: una familia de cuatro personas en la que los dos adultos cobren el salario mínimo suma $ 693.600, un ingreso que apenas supera la CBA pero queda muy lejos de la CBT. Para alcanzar la línea de pobreza, ese hogar necesitaría que al menos uno de los dos adultos cobre casi dos veces el salario mínimo.
El cronograma oficial prevé subas escalonadas hasta agosto: en marzo el SMVM pasará a $ 352.400, y en agosto llegará a $ 376.600. Sin embargo, incluso ese techo máximo planificado para dentro de seis meses representaría menos del 28% de la CBT actual.
La brecha no es nueva, pero se profundizó. En diciembre de 2023, cuando arrancó la gestión Milei, la caída real del SMVM fue del 15% en un solo mes. La UBA registró reducciones adicionales en julio (-0,5%), agosto (-0,5%), septiembre (-2%), octubre (-2,3%) y noviembre (-0,5%) de 2025.
Los salarios le ganaron a la canasta, pero no a los alimentos
Un dato con matices: según el INDEC, los salarios de trabajadores formales crecieron en promedio un 28,8% durante todo 2025. Ese porcentaje le ganó a la CBT, que subió un 27,7% en el mismo período. En ese sentido, quienes tienen empleo registrado defendieron levemente su poder adquisitivo frente a la línea de pobreza.
Sin embargo, la CBA contó una historia diferente: los alimentos aumentaron 31,2% en 2025, por encima de los sueldos. Eso significa que los trabajadores formales, en promedio, se empobrecieron en términos alimentarios el año pasado.