Los anuncios de inversión del último año y medio prometen crear al menos 100.000 puestos de trabajo. Si bien se mantiene el desafío de que el crecimiento no se agolpe solo en los sectores ganadores, no solo tracciona Vaca Muerta.
Si bien las zonas con mayores montos explican gran parte de la creación de empleo, no necesariamente a mayor inversión hay mayor empleo.
Las inversiones anunciadas en el último año y medio, que exceden los anuncios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), se concentran en las regiones vinculadas a la energía principalmente, aunque las demás también tuvieron sus respectivos anuncios.
Desde el Gobierno anticiparon que las inversiones canalizadas a través del RIGI implicarán un gasto de al menos u$s 140.000 millones. Hasta ahora se aprobaron proyectos en el RIGI por u$s 29.014 millones, que representaron ingresos por dólares por u$s 700 millones, dentro del plazo de dos años desde la aprobación para ingresar el 40% del monto anunciado.
A nivel país, estos suman u$s 37.989 millones según relevó el IERAL de Fundación Mediterránea.
En la Patagonia, los anuncios en este período sumaron u$s 12.284 millones, principalmente ubicados en las provincias de Neuquén y Río Negro y concentrados en los sectores de petróleo y gas y su infraestructura asociada al sector y a Vaca Muerta.
La región también es la primera en términos de empleo esperado, ya que ella sola crearía 35.564 puestos. Solo en petróleo y gas proyectan que se crearán 19.000 puestos de trabajo, mientras que los demás se distribuirán principalmente entre sus proveedores.
En el ranking se ubica en segundo lugar la región de Cuyo con u$s 10.146 millones, traccionado por las inversiones en minería de cobre y oro ubicadas en San Juan, mientras que en Mendoza se suman las vinculadas a la energía y la modernización de las refinerías.
En materia de empleo se proyectan 27.575 puestos impulsados por la minería, pero también por la industria alimenticia en San Luis.
La región Noroeste espera la llegada de u$s 7705 millones, motorizados por inversiones en la zona del triángulo del litio, entre los que se destaca Salta. Catamarca también cuenta con proyectos mineros mientras que Tucumán se verá impulsado por la agroindustria.
Si bien es la tercera en monto anunciado, es la región en la que menor creación de empleo se espera, con 11.150 puestos de trabajo. “En esta región se destaca que, aunque sus montos de inversión son elevados (especialmente explicados por la producción/extracción de litio), la generación de empleo directo es más moderada comparada con otras regiones. Esto sugiere que la minería de litio y minerales críticos en el norte requiere de políticas complementarias para fomentar proveedores locales y servicios que amplíen la base laboral”, explicaron desde el IERAL.
La región Centro, que integra Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y Entre Ríos, suma anuncios de inversión por u$s 5198 millones, pero espera al menos la creación de 17.460 puestos de trabajo. Los sectores que explicarán esta suba son energía, agroindustria, telecomunicaciones, industria alimenticia, el sector inmobiliario, turismo, transporte, salud, tecnología, siderurgia, entre otros. La provincia de Buenos Aires concentra la mayoría de las inversiones, principalmente explicado por la siderurgia y la producción de fertilizantes, mientras que en la Ciudad se concentran las vinculadas a la inversión y tecnología.
El Noreste suma anuncios por u$s 2658 millones, de los cuales la gran mayoría (u$s 2000 millones) están vinculados a una inversión en la producción de pasta de celulosa en Corrientes, mientras que Misiones espera por la modernización de su planta de celulosa y cuenta con anuncios de proyectos turísticos. En el caso de Chaco y Formosa, las inversiones se vinculan a parques solares y plantas industriales.
Si bien cuenta con la menor inversión, el NEA espera la cuarta mayor creación de empleo vinculada a estas inversiones, ya que proyectan 13.718 puestos de trabajo. Solo la planta de celulosa demandará 13.000 puestos de trabajo.
Para el economista jefe de IERAL, Gerardo Alonso Schwarz, el desafío es que los sectores más dinámicos impulsen a sus proveedores locales. “La disparidad en la distribución de inversiones y su impacto en el empleo subraya la necesidad de políticas públicas que complementen los esquemas de incentivos nacionales”, dijo el economista.
En este sentido, planteó que para las regiones no ganadoras, los estímulos deberán vincularse a la logística y la capacitación de capital humano, además de incentivos fiscales para la creación o modernización de proveedores.