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En un paso clave hacia el esquema de “competencia de monedas”, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este mediodía desde el Palacio de Hacienda una flexibilización de las “normas macroprudenciales” para el crédito bancario.
La medida central permite que los bancos comerciales otorguen préstamos en dólares a todas las personas jurídicas (empresas), eliminando la restricción técnica que hasta hoy limitaba este financiamiento únicamente a firmas exportadoras o con garantías de estas.
“La flexibilización parcial de los préstamos en dólares a personas jurídicas (empresas); esta medida no incluye personas humanas. La realidad es que la razón detrás de esto es que nos parece macroprudencial”, explicó Caputo, quien también comentó, tal como adelantó El Cronista, que esta decisión responde a un pedido del mercado.
En ese sentido, el titular del Palacio de Hacienda explicó que los préstamos serán únicamente por un 15% de los depósitos en dólares (el de los bancos); también habrá medidas en torno a los requisitos de capitales mínimos y a la exposición crediticia.
Concretamente, el Gobierno busca ampliar el universo de tomadores de crédito. Hasta ahora, la normativa permitía el acceso a estas líneas casi exclusivamente a empresas con ingresos genuinos en divisas (exportadoras).
Los cambios permitirían ahora que empresas que operan en el mercado interno, pero que forman parte de cadenas de valor estratégicas, también puedan calificar para este tipo de financiamiento.
El nexo con el blanqueo y la “Inocencia Fiscal”
Caputo vinculó directamente esta medida con la Ley de Medidas Fiscales Paliativas y Relevantes (el programa de regularización de activos o “blanqueo”). El razonamiento oficial es que, para que el crédito crezca, el ahorro debe ingresar al sistema.
“Los ahorros ya están y están debajo de los colchones. Pero si un banco solo puede ofrecer un 1% anual por un plazo fijo en dólares porque no tiene capacidad prestable, la gente no va a estar tentada a depositarlos”, explicó el ministro. Con esta apertura, el Gobierno proyecta que los bancos podrán ofrecer tasas de entre el 4% y 6% anual por los depósitos en dólares, incentivando la formalización del ahorro privado.
Uno de los puntos más relevantes para el mercado financiero es la obligación de liquidar estos préstamos en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC). Al convertir los dólares del préstamo a pesos para su uso local, las empresas generarán una oferta genuina de divisas que hoy no está contabilizada.
“Esto evita el efecto multiplicador y, a su vez, va a generar mayor oferta de dólares en el mercado. Es una oferta que puede ir desde los u$s 3000 hasta los u$s 10.000 millones adicionales”, estimó Caputo. Este flujo de divisas permitiría al Banco Central tener un mayor control de la brecha y de las reservas sin recurrir a emisión monetaria.
El mensaje de Caputo a los empresarios
Horas antes del anuncio, Caputo utilizó su cuenta de X para fijar la postura oficial. El titular de la cartera económica enfatizó que la prioridad absoluta sigue siendo el equilibrio fiscal y la remoción de regulaciones que, a su juicio, funcionaron como un “impuesto oculto” a la producción durante años.
Asimismo, enumeró una serie de logros del gobierno de Javier Milei para darle un sustento a su posterior departición: “Según la Subsecretaría de la Pequeña y Mediana Empresa, en los primeros 7 meses del año las exportaciones de las PyMEs sumaron u$s 6446 millones, registrando una suba de 26% en relación al mismo período de 2025 y alcanzando el mayor valor desde 2013″.
“La cantidad de empresas exportadoras creció 4% en relación al año pasado y 6,6% frente a 2023”, apuntó Caputo. Y agregó: “Entre los capítulos con mayor crecimiento pueden destacarse Alimentos preparados para animales (+327,8%), Productos químicos inorgánicos (+118,1%), Productos a base de almidón o fécula (+105,5%), Productos lácteos, huevos y miel (+56,4%), Hortalizas y otros tubérculos (+40,3%) y Sal, yeso, cales y cemento (+38,4%)”.
Se espera que, tras el anuncio, los bancos privados comiencen a desplegar nuevas líneas de crédito corporativo, lo que podría generar una baja en los spreads de tasas que actualmente paga el sector privado.