Tras un debate de alto voltaje, el oficialismo consiguió las firmas suficientes para dictaminar el proyecto de modernización laboral y acelerar la sesión en la Cámara de Diputados para este jueves, en búsqueda de su aprobación definitiva. Para lograrlo, eliminaron el polémico artículo de las licencias médicas, tal como adelantó El Cronista.
Los dictámenes corrieron por parte de Legislación del Trabajo y Presupuesto y Hacienda, con Lisandro Almirón y Alberto “Bertie” Benegas Lynch al frente del plenario. El del oficialismo, que fue el de mayoría, juntó 44 firmas, con ayuda de los aliados. Hubo varias disidencias: del diputado Sergio Capozzi, de Provincias Unidas, Eduardo Falcone, del MID; Fernando De Andreis, Daiana Fernandez Molero y Antonela Giampieri, del PRO, en reclamo de incorporar la posibilidad de pagar salarios a través de billeteras virtuales.
Los únicos que no adhirieron fueron Encuentro Federal, la Coalición Cívica y el peronismo, que presentaron dictámenes alternativos, mientras que la Izquierda firmó uno de rechazo. Del encuentro participaron invitados de la oposición por parte de distintos sectores afectados, inclusive la Confederación General del Trabajo (CGT), que ratificó el paro general de este jueves, para el día de la sesión. "
También asistió el director de asuntos corporativos de Rappi, Gabriel Buenos, uno de los pocos oradores a favor de la reforma, que aseguró que la empresa está a favor porque “garantiza que los trabajadores independientes entiendan cómo se toman las decisiones algorítmicas”. Fue abucheado por una buena parte de la sala, entre opositores de UP, la CGT y la Izquierda.
Además asistieron representantes de la Cámara Argentina Fintech, IDEA, Barbechando, CRA, Jueces, académicos, la Unión Nacional de Emprendedores, Pymes y Productores (UNEPP), entre otros expositores.
Mientras transcurría el debate, se dio a conocer la convocatoria de sesión para el jueves a partir de las 14. El horario por la tarde no escapa del detalle del quórum ajustado, ya que en el oficialismo buscan asegurarse de que todos lleguen a tiempo.
Desde el oficialismo anticiparon que esperan una sesión entre 14 y 15 horas de duración. El desafío será, por un lado, que la votación sea en un horario razonable para que le de tiempo a equipo legislativo del titular de la Cámara, Martín Menem, de preparar el proyecto para enviarlo lo antes posible al Senado. La idea es que este mismo viernes se dictamen los cambios en la Cámara alta para llegar con los plazos.
El otro desafío será evitar que se abra el proyecto y que los aliados incorporen más modificaciones de las previstas. Desde el Gobierno remarcaron a este medio que la intención es extirpar quirúrgicamente el artículo 44 pero no quieren admitir más discusiones y, de imponerse más cambios, la senadora Patricia Bullrich dice tener los números para insistir con la versión del Senado.
Los aliados ya anticiparon que hay varios focos de conflicto. El PRO, por caso, quiere deshacer el cambio que negoció la exministra de Seguridad con los aliados en la Cámara alta para que los trabajadores puedan percibir su sueldo por billeteras virtuales. En el oficialismo dicen que no tienen consenso para hacerlo y que respetarán el acuerdo de Bullrich. El sector también dio el debate durante el plenario.
Además, desde Provincias Unidas cuestionan lo relativo al Fondo de Asistencia Laboral (FAL), al cual ven como un antecedente para la privatización del sistema jubilatorio, ya que se financia con los aportes que actualmente son destinados por parte de los empleadores a la ANSES.
Ante la oleada de movimientos, el Gobierno juega fuerte para conseguir los 129 para el quórum: el piso de alianzas se conforma por el interbloque PRO-UCR-MID y los provinciales de Innovación Federal (Misiones y Salta), Independencia (Tucumán), Producción y Trabajo (San Juan) y La Neuquindad.
A modo de garantía, muchos de ellos firmaron el pedido de sesión. Para este acompañaron Gladys Medina (Independencia), Alberto Arrúa (Misiones), Karina Maureira (Neuquén) y Nancy Picón Martínes (San Juan), además de diputados del PRO, el radicalismo y Oscar Zago (MID). Lo llamativo es que no figuró en los apoyos ningún diputado de Elijo Catamarca, del gobernador Raúl Jalil.
Entre todos, juntan 35 diputados en el recinto, que se suman además a los 95 de La Libertad Avanza, que alcanzan un total de 130 bancas. Si todos apoyan, estará soberano el quórum y los votos, aunque con lo justo. En principio, el interbloque de PU no dará el presente. Podrían conseguir el apoyo de Jalil de ser necesario.
El ministro del Interior, Diego Santilli, se instaló en el Palacio Legislativo este martes para asegurarse, en tándem con Martín Menem, el número lo suficientemente sólido para convocar a la sesión. Ya tenían el número listo desde antes que comience el plenario de comisiones.
Esta mañana suspendieron la reunión de Mesa Política prevista y, en cambio, el presidente Javier Milei se reunió con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La estrategia para la sanción la planearán el próximo lunes, para cuando reprogramaron el encuentro.