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En Argentina, una empresa mediana puede dedicar 311 horas al año a cumplir con sus obligaciones tributarias; casi el doble que los países más ricos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según un informe elaborado por el Banco Mundial.
Esta problemática motivó a distintos profesionales a resolver una necesidad: cómo automatizar el proceso de liquidación impositiva, una de las tareas más tediosas por la complejidad del sistema tributario.
La inteligencia artificial, que ya es una realidad en los distintos sectores de la economía, aparece como una alternativa que seduce a contadores, estudios contables y empresas; en especial cuando se trata de plataformas que permiten gestionar el pago de tributos o automatizar el proceso de punta a punta.
En este ecosistema surge Lannis, una plataforma cofundada por Joaquín Paños, Ricardo Espinosa y Thomas Shaw que busca simplificar el flujo de trabajo de los contadores públicos mediante la automatización.
“Con Lannis estamos automatizando los impuestos de punta a punta. Contamos con un motor e infraestructura fiscal con las lógicas para emitir facturas, gestionar deudas, calcular tributos y realizar liquidaciones. El usuario interactúa mediante dos interfaces: la principal son agentes de inteligencia artificial en WhatsApp, para que el contribuyente pueda, en lugar de ingresar al sitio de ARCA, enviar un mensaje solicitando una factura, mandando una captura de pantalla de una venta de Mercado Pago o consultando deudas. La segunda es una plataforma web donde el contribuyente o el contador pueden chequear el estado de situación y tener un pantallazo visual de sus pendientes”, detalló Paños, licenciado en Administración y Sistemas, en diálogo con El Cronista.
Gabriel Sánchez, contador público, y Pablo Curello, ingeniero en Informática, también identificaron esa oportunidad y crearon Genio Contable, una aplicación orientada a resolver el proceso integral del profesional: desde la recepción de la información para liquidar hasta la generación de los archivos TXT necesarios para cargar en los aplicativos fiscales.
“Nuestro objetivo es cubrir ese proceso de punta a punta para que el contador cuente con una solución integral y no deba alternar entre diferentes plataformas. El uso de soluciones parciales fragmenta la información y complica el análisis; en ese traspaso de datos pueden surgir errores o dificultades que se evitan mediante una gestión unificada”, explicó Sánchez.
Ambas plataformas tienen algo en común: no vienen a reemplazar la labor de los profesionales, sino a brindar una solución a la gran cantidad de horas que destina un profesional en la gestión de la liquidación de impuestos o en la recopilación de toda la información del contribuyente.
Lannis, un asistente contable que utiliza IA
Paños reveló que sus primeros desarrollos no estaban diseñados para profesionales, sino para el usuario final —específicamente monotributistas (contractors y freelancers)—. Sin embargo, Lannis, que utiliza modelos de inteligencia artificial de Anthropic, evolucionará hacia una plataforma con dos perfiles diferenciados: contribuyentes y contadores.
“Dentro de toda la plataforma estamos centralizando las distintas agencias (ARCA, AGIP y ARBA, entre otras) para que no haya que interactuar con diversos sistemas, sino con uno solo”, señaló.
El problema que detectó el equipo —integrado por desarrolladores y contadores— es que el profesional dedica más de la mitad de su jornada a tareas repetitivas que no generan valor real, pero que podrían —y deberían— estar automatizadas.
“En Lannis nos enfocamos en eliminar esa carga operativa para que el profesional pueda centrarse en lo que realmente importa: brindar asesoría estratégica, ofrecer consultoría en inversiones o diseñar una planificación fiscal sólida para una PyME, en lugar de perder horas completando formularios de ARCA o emitiendo facturas manualmente”, precisó.
En cuanto a los perfiles, los contribuyentes podrán inscribirse mediante el pago de una suscripción mensual de u$s 25. En cambio, para el “perfil de contador” aún no hay un precio fijo, ya que todavía se encuentra en fase de testeo con pruebas gratuitas.
El conflicto con el Consejo
No obstante, los desarrolladores se encontraron con un obstáculo inesperado: en octubre de 2025, el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CPCECABA) los intimó a cesar sus actividades en un plazo máximo de 48 horas.
En el comunicado, el Consejo sostuvo que la iniciativa vulneraba la Ley Nacional 20.488, ya que la herramienta “ofrece y presta servicios de asesoramiento y liquidación de impuestos”, una actividad que consideraron exclusiva de los profesionales matriculados.
Paños recuerda ese momento: “Desde el Consejo se precipitaron en intimarnos al señalar que estábamos usando inteligencia artificial, sin averiguar qué era exactamente lo que estábamos haciendo y cómo estaba armado el equipo”. Finalmente, el conflicto no escaló.
La noticia, sin embargo, llegó al Gobierno. Fue el propio Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, quien acusó al Consejo de representar estructuras “medievales” y de oponerse a la innovación tecnológica.
Paños contó, además, que recibieron contactos de otros funcionarios de la administración nacional, aunque prefirieron conversar y limar asperezas con el Consejo. “No estamos haciendo nada que requiera la firma de un contador matriculado”, concluyó.
Tras el cruce, el crecimiento de Lannis fue exponencial: en octubre de 2025 registró 2500 suscripciones entre contadores, empresas y contribuyentes individuales.
Genio Contable, una solución “punta a punta”
Genio Contable es una plataforma que apunta no solo a contadores independientes, sino también a estudios contables de cualquier tamaño o a empresas que tengan un equipo interno de impuestos.
“No estamos apuntando solamente a matriculados, sino a cualquier profesional que quiera automatizar las tareas repetitivas que deben realizar todos los meses para liquidar impuestos”, aseguró Sánchez.
También ratificó que el objetivo nunca fue poner en riesgo la profesión. De hecho, confesó que siempre estuvieron pendientes de la comunicación, justamente “para que no se interprete que la plataforma viene a poner en riesgo el trabajo de sus colegas”.
En términos prácticos, el proceso de Genio Contable consiste en tomar la información directa de la empresa, del fisco o ambos, a liquidar y procesarla mediante un importador potenciado por IA. A diferencia de otros sistemas, no exigen un formato específico: la inteligencia artificial interpreta el archivo tal cual, reconoce los datos y propone automáticamente cómo mapear los campos en la aplicación.
“Una vez que la información se guarda por primera vez, el sistema la reconoce para los meses siguientes, automatizando el proceso por completo. Previamente, realizamos un onboarding donde se configura la empresa, los impuestos a liquidar y las alícuotas correspondientes (como Ingresos Brutos). Con esa estructura base y los datos mensuales que aporta el cliente, la plataforma genera automáticamente las conciliaciones empresa - fisco de IVA, Ingresos Brutos o cualquier otro tributo”, especificó.
Agregó, además, que la plataforma considera a los agentes de retención y percepción, tanto nacionales como provinciales (ARCA y COMARB, entre otros), así como también a la Tasa de Seguridad e Higiene que aplican los municipios.
Lanzamiento y suscripción
Para el desarrollo de su motor de inteligencia artificial, Genio Contable utiliza soluciones desarrolladas internamente basadas en modelos de Claude y ChatGPT. “Aunque la plataforma ya se encuentra en ambiente productivo, el acceso está limitado a un grupo seleccionado de estudios contables con los que el equipo trabaja en la fase final de pruebas. El objetivo es pulir los últimos detalles operativos antes de un lanzamiento más masivo”, comentó Sánchez.
La apertura gradual de la plataforma para los nuevos solicitantes está prevista en el transcurso de las próximas semanas.
El modelo de comercialización se basa en una suscripción mensual con un costo variable por cada empresa liquidada. El principal determinante del precio es el volumen y la complejidad de las organizaciones gestionadas: según los requerimientos técnicos y las funcionalidades que demande cada cliente, el sistema ajusta el valor, permitiendo que el estudio contable pague exactamente por el nivel de servicio que utiliza en cada caso.