El canciller Pablo Quirno lo expuso como nunca se había dicho hasta ahora. El Gobierno considera que hay un puñado de magnates a nivel internacional que definen el rumbo económico global y por ende hay que trabajar para atraerlos. En esa línea, a todas las ventajas impositivas, cambiarias y regulatorias que se están mandando al Congreso para potenciar negocios, se suma una nueva posibilidad: la de otorgar la ciudadanía argentina a quienes hagan desembolsos importantes en el país.
“Lo que hay que entender es que en los últimos 20 años estos empresarios tienen una importancia fundamental en las diferentes economías y en las diferentes decisiones que toman los países; o sea, Tim Cook, Mark Zuckerberg, Peter Thiel, son todas personas que exceden su país, entonces lo que hay que hacer es atraerlos”, afirmó el jefe del Palacio San Martín en una entrevista en el podcast Inteligencia Colectiva.
El gobierno de Javier Milei está en el foco de atención global a partir de que Thiel, el cofundador de la pasarela de pagos PayPal y la empresa de datos y seguridad Palantir, se instaló en la Argentina y planea quedarse mucho tiempo. En un artículo que publicó The New York Times la última semana, se revela que inscribió a sus hijas en una escuela local y está muy a gusto con el país, donde además se encuentra asiduamente con funcionarios de alto rango, como el ministro de Economía, Luis Caputo, o su par de Desregulación, Federico Sturzenegger.
En ese artículo se revela que, de acuerdo con un portavoz oficial, la Casa Rosada “está trabajando para establecer un programa de “pasaporte dorado” que permitiría obtener la ciudadanía a quienes realicen grandes inversiones en el país”.
Se trata de una posibilidad que el Gobierno habilitó con disimulo el año pasado a través de los decretos 366 y 524 con los que modificó la ley de ciudadanía 346, abriendo otra forma de acceder a ser naturalizado argentino.
Por esa vía, se estableció primero que se considerará “ciudadanos por naturalización” a los extranjeros que, “cualquiera sea el tiempo de su residencia”, acrediten haber realizado una inversión relevante en el país. Al mismo tiempo, se creó la Agencia de Programas de Ciudadanía por Inversión, que depende del Palacio de Hacienda.
Será ese organismo en última instancia el que defina si un extranjero aplica o no para este tipo de ciudadanía. “Presentada la solicitud, la Agencia evaluará si la inversión realizada por el solicitante de la ciudadanía califica como “relevante”, de acuerdo con lo que establezca el Ministerio”, indica la norma.
La posibilidad del otorgamiento de ciudadanía o simplemente de lo que se llama “visas por inversión” o “pasaporte dorado” en el mundo empresario no sería una novedad para Thiel, que de acuerdo con la prensa especializada en Estados Unidos está en búsqueda de “países refugio”.
Thiel, figura central de la nueva era de los multimillonarios de la tecnología que influyen en la política, entiende que podría requerir un resguardo ante una posible guerra nuclear o el desborde de la inteligencia artificial o la llegada del anticristo, según diversas expresiones que ha hecho hablando en serio en la prensa. Aunque nació en Alemania y se crió en Estados Unidos, Thiel obtuvo la nacionalidad neozelandesa en 2011 y solicitó el pasaporte en Malta en 2022. La Argentina de La Libertad Avanza le calza justo.
Quirno dice que como California le quería cobrar un impuesto que lo llegaba a tener que pagar “un 50% de su riqueza” Thiel está saliendo de Estados Unidos. “Nosotros tenemos que atraer capital; los recursos los tenemos, el capital humano lo tenemos, necesitamos el capital que venga a desarrollar eso, y ese capital necesita condiciones y esas condiciones son las que ven los Peter Thiel de este mundo para decir ‘voy a Argentina a ver qué está pasando’”, dice el canciller. El funcionario, que antes era secretario de Finanzas, es uno de los hombres clave en la promoción de inversiones desde que recorría ferias mineras con la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
Mientras que desde distintas alas del Gobierno avisan que están analizando entregar la ciudadanía a aquellos que realicen inversiones relevantes y uno de los casos podría ser Thiel, en el Ministerio de Economía, ente con la facultad de definir qué inversor lo ameritaría y cuál no afirmaron a este diario que por ahora no hay ninguna solicitud bajo análisis y que tampoco se ha estrenado el instrumento.
Es posible, sí, que los casos se presenten si en algún momento se aprueba el nuevo régimen de promoción de inversiones para nuevas industrias, el llamado “Súper RIGI”, que intenta dar estímulo a proyectos de vanguardia que podrían interesar a personalidades como las de Thiel.
El empresario autor de “De cero a uno”, best seller del mundo emprendedor con la mirada sobre la creación de grandes empresas, sin embargo, ha manifestado otras dudas respecto del país, que no tienen que ver con impuestos o la mera ciudadanía. En su paso por Casa Rosada preguntó si hay garantías de que el modelo actual, totalmente pro grandes inversores, puede continuar en el mediano plazo, aún sin Milei en el sillón de Rivadavia.