La provincia de Buenos Aires redujo sus gastos y logró achicar el déficit durante el primer semestre de 2026, aunque las cuentas todavía permanecen en terreno negativo. Los ingresos también cayeron en términos reales y, pese al esfuerzo sobre las erogaciones, el resultado financiero cerró con un rojo equivalente al 4,2% de los recursos.
Según un informe de Politikon Chaco sobre los resultados fiscales de las provincias y CABA, Buenos Aires registró ingresos por $20,74 billones entre enero y junio, lo que representa una caída real del 1,4% interanual. En paralelo, el gasto total alcanzó los $21,62 billones y se redujo 2,6% en términos reales respecto del mismo período de 2025.
La diferencia entre ambas variables permitió una mejora en el resultado primario, es decir, el que se obtiene antes de computar los intereses de la deuda. El déficit pasó de representar el 2,6% de los ingresos en el primer semestre de 2025 al 0,7% en el mismo período de este año. En términos nominales, el rojo primario fue de $149.298 millones.
Pero cuando se incorporan los intereses de la deuda, el resultado vuelve a mostrar una cifra negativa. El déficit financiero llegó a $876.058 millones, equivalente al 4,2% de los ingresos totales. De todos modos, también hubo una mejora interanual: un año atrás, el rojo financiero representaba el 5,4% de los recursos provinciales.
El dato central es que la Provincia consiguió reducir el desequilibrio aun con una baja de sus recursos. En términos reales, los ingresos retrocedieron 1,4%, mientras que el gasto cayó 2,6%. La contracción de las erogaciones fue, por lo tanto, mayor que la de los recursos, aunque no alcanzó para llevar las cuentas a terreno positivo.
La situación bonaerense se observa con mayor claridad cuando se la compara con el resto de las jurisdicciones. Sobre las 21 provincias y CABA relevadas, quince terminaron el primer semestre con superávit primario y seis con déficit. Buenos Aires quedó dentro de este último grupo, aunque con un rojo significativamente menor al de Santa Fe, Santa Cruz o Tierra del Fuego.
También hubo movimientos importantes en el mapa fiscal durante el último año. Cinco provincias que tenían déficit primario en 2025 consiguieron revertirlo y terminaron el primer semestre de 2026 con superávit: Chaco, La Rioja, Entre Ríos, Neuquén y Corrientes. Buenos Aires, en cambio, redujo su déficit, pero continuó en terreno negativo.
El peso de los intereses aparece como otro de los factores a seguir. El informe señala que en 13 jurisdicciones el gasto total tuvo una evolución superior a la del gasto primario, lo que refleja una mayor incidencia de los intereses de la deuda. Buenos Aires registró una diferencia de 0,6 puntos porcentuales entre ambas variables, entre las más elevadas del conjunto analizado.
El panorama general tampoco muestra un escenario de holgura para las provincias. El consolidado de las jurisdicciones relevadas mantuvo un resultado positivo, pero con un margen menor al del año anterior: el superávit primario pasó del 2,5% al 2,2% de los ingresos, mientras que el financiero cayó del 0,8% al 0,2%. Al mismo tiempo, los ingresos provinciales tuvieron una baja real del 0,5% y el gasto total se mantuvo estable.
Para Buenos Aires, la foto al cierre del segundo trimestre combina entonces dos datos. Por un lado, la Provincia logró mejorar sus números respecto de 2025 y realizó un recorte real del gasto mayor que la caída de sus ingresos. Por otro, todavía no consiguió cerrar la brecha entre recursos y erogaciones: el resultado primario continúa siendo negativo y, al sumar los intereses, el rojo financiero se amplía hasta el 4,2% de los ingresos.