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Temor al presidente

“Así es Javier”. Así resumen los funcionarios consultados la decisión de Milei de expulsar a los periodistas de la Casa Rosada, tras una denuncia por espionaje ilegal. Afirman que “cada vez es más difícil” hacerle recomendaciones. Muchos de sus colaboradores dejaron de sugerirle, por lo que su asesoría pasa exclusivamente por el rol de su hermana y Santiago Caputo.

“Nosotros le decimos que medidas como estas nos dejan mal parado, que lo toman agencias internacionales y no ayudan a levantar la imagen. Lo sabemos, pero no cambia la postura”, señaló un referente libertario, que dialogaba desde la reja de Balcarce 50.

El Presidente con el magnate Peter Thiel en Casa RosadaPresidencia

Esa reticencia se agravó tras las múltiples denuncias a Manuel Adorni. El mandatario sabe que sus ministros están molestos por la parálisis de la gestión a raíz de estas investigaciones. Ellos recibieron la orden de extremar los recaudos, no hablar con la prensa y esperar las coordenadas de “El Jefe”. No puede haber reuniones políticas sin su aval. Es tal el nivel de precaución que el ministro del Interior, Diego Santilli, no puede recibir a gobernadores e intendentes opositores, que le escriben a su celular y reclaman ayuda. Hay algunas excepciones clandestinas. Debe irse de la Rosada para verse con muchos dirigentes. Esta semana se encontró con el cordobés Martín Llaryora, en una reunión “secreta” por el centro porteño.

Quienes más sufren la desacreditación de los periodistas son los mozos de la Rosada, que sintieron la recesión en estos días. Hace más de dos años que venden productos artesanales para subsistir. “Compran cerca del 30% de lo que traigo, ojalá puedan volver pronto”, dijo uno de ellos.

Congreso en modo Coliseo romano

El Gobierno busca hacer un control de daño preventivo ante el informe de gestión de Adorni, quien se llevó tarea para la casa durante el fin de semana. Ya recibió el resumen de todos los ministerios, donde se anotaron los supuestos logros en cada área, y trabaja en su exposición. “Manuel está mucho mejor que hace dos semanas, más animado. Le tengo fe”, manifestó uno de sus alfiles sobre su prueba de fuego.

El exvocero envió emisarios al Congreso para mitigar el asedio del próximo miércoles. Hubo herméticos encuentros con el PRO, la UCR y sectores del peronismo no K para evitar que “castiguen” al funcionario con sus denuncias patrimoniales y solo se enfoquen en preguntas sobre la actualidad del Gobierno.

“Veremos qué hará el kirchnerismo, la izquierda y gente como Pagano, que van a ir con todo. Estamos preparados”, advirtió una fuente calificada. El Gobierno le dio la orden a sus diputados para que “actúen en espejo” de los bloques combativos. Si ellos se paran, los libertarios también. Si gritan, ellos se copian. Se prevé un escenario bélico similar a la apertura de sesiones, pero con la intención de que Adorni no intervenga en cada arremetida. Que sean los legisladores los que se lleven la marca y el desgaste. Tal como adelantó El Cronista hace una semana, el ministro coordinador no quiere retirarse antes del recinto, pero “si los K se sobrepasan, lo hará”. Adorni se enoja con esta información, sabe que debe rendir “un examen”.

NA

Cristina movió fichas

La interna peronista está al rojo vivo, tras los mensajes de Mayra Mendoza contra el ministro bonaerense Carlos Bianco en un chat de intendentes, en otro capítulo del conflicto entre La Cámpora y Axel Kicillof.

Pese a su silencio y desde las sombras, apareció CFK. Desde su domicilio en el barrio porteño de Constitución, donde cumple condena por corrupción, la expresidenta hizo llamados a sus dirigentes más cercanos en las últimas horas.

A contramano de la propia tensión dispuesta por su espacio, bajó un sugestivo mensaje de diálogo. Instó desescalar la confrontación y planteó la necesidad de una inminente cumbre del PJ para “unificar criterios” sobre el devenir del peronismo.

Cristina está interesada en que el peronismo discuta cómo se sigue. De que se reencauce la conversación política. Está claro que lograr paz y orden es casi imposible. Perón decía que en la política el orden no existe jamás y es cierto, pero sí dejar de tirotearnos”, expresó uno de sus principales colaboradores. Ya le hicieron caso. En el Senado hubo un cónclave muy selecto del PJ y se repetirá la próxima semana.

Mientras el Gobierno promueve eliminar las PASO, CFK se opone y hasta alienta que se formalice una interna con Kicillof. “Cristina está a favor de que se compita en las PASO contra Axel. Que gane el que tenga más votos. No le tenemos miedo a eso”, aseguraron desde el Instituto Patria.