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Mantener el corazón sano no depende únicamente de realizar ejercicios de alta intensidad. Con el paso de los años, especialistas en salud recomiendan incorporar actividades físicas que combinen movimiento, respiración y relajación para proteger el sistema cardiovascular sin exigir de más al cuerpo.

En ese contexto, una disciplina milenaria comenzó a ocupar un lugar destacado entre las opciones sugeridas para personas de distintas edades. Su práctica regular puede realizarse tanto en el hogar como en espacios al aire libre o centros especializados, sin necesidad de equipamiento costoso.

¿Cuál es el ejercicio que ayuda a cuidar el corazón y mejorar la circulación?

Se trata del yoga, una actividad que combina posturas físicas, técnicas de respiración y ejercicios de relajación. Aunque suele asociarse con la flexibilidad o el bienestar mental, distintos estudios indican que también puede aportar beneficios importantes para la salud cardiovascular.

Según explica Harvard Health Publishing, publicación de la Facultad de Medicina de la Universidad de Harvard, el yoga puede contribuir a mejorar la presión arterial, favorecer el funcionamiento de los vasos sanguíneos y disminuir algunos factores de riesgo asociados con las enfermedades cardiovasculares.

La práctica también ayuda a reducir el estrés, uno de los factores que más influye sobre la salud del corazón, al promover un estado de relajación que disminuye la activación constante del sistema nervioso.

¿Qué beneficios aporta el yoga al sistema cardiovascular?

Entre los principales efectos que los especialistas atribuyen al yoga se encuentran:

  • Puede ayudar a disminuir la presión arterial, especialmente en personas con hipertensión leve o moderada.
  • Favorece una frecuencia cardíaca más estable en reposo.
  • Contribuye a mejorar la circulación sanguínea mediante una mejor función de los vasos.
  • Promueve una respiración más eficiente, lo que beneficia la oxigenación del organismo.
  • Ayuda a controlar el estrés y la ansiedad, factores vinculados al riesgo cardiovascular.
Especialistas destacan que esta práctica puede favorecer la salud cardiovascular cuando se incorpora de forma regular.Fuente: Shutterstock
Especialistas destacan que esta práctica puede favorecer la salud cardiovascular cuando se incorpora de forma regular.Fuente: Shutterstock

De acuerdo con Harvard Health Publishing, estos beneficios se observan cuando la práctica forma parte de un estilo de vida saludable que también incluya alimentación equilibrada, descanso adecuado y actividad física regular.

La evidencia científica también respalda sus efectos

Además del análisis publicado, diferentes investigaciones científicas evaluaron el impacto del yoga sobre personas con enfermedades cardiovasculares o factores de riesgo.

Una revisión difundida por la revista científica Circulation, de la American Heart Association, señala que el yoga puede convertirse en un complemento útil para mejorar la salud del corazón. Los autores destacan que esta práctica puede contribuir a reducir la presión arterial, disminuir la frecuencia cardíaca en reposo, aumentar la capacidad pulmonar y mejorar la calidad de vida, aunque aclaran que no reemplaza los tratamientos médicos convencionales.

Por su parte, otros estudios también encontraron que la actividad física basada en yoga puede mejorar la capacidad funcional, reducir algunos biomarcadores relacionados con el estrés cardíaco y favorecer el bienestar general de quienes la practican de manera constante.

Cómo aprovechar mejor una sesión de yoga

Para obtener sus beneficios no alcanza únicamente con realizar las posturas. Los especialistas recomiendan prestar atención a otros aspectos fundamentales de la práctica:

  • Mantener una respiración lenta y consciente.
  • Ejecutar las posturas respetando la alineación corporal.
  • Evitar movimientos bruscos o que generen dolor.
  • Favorecer la concentración durante toda la sesión.
  • Finalizar con ejercicios de relajación para potenciar sus efectos sobre el sistema nervioso.

El yoga puede practicarse de forma individual o en clases grupales y adaptarse a diferentes niveles de condición física, lo que lo convierte en una alternativa accesible para quienes buscan incorporar una actividad de bajo impacto orientada al cuidado del corazón y la circulación.