

Durante los últimos años, el sector de supermercados en Colombia ha atravesado profundas transformaciones. La llegada de nuevos formatos de bajo costo y los cambios en los hábitos de consumo obligaron a muchas empresas tradicionales a replantear sus estrategias para mantenerse competitivas.
En ese escenario, varias marcas históricas del comercio minorista enfrentaron dificultades para sostener su operación. Entre los casos más recordados se encuentra La 14, una cadena que durante décadas fue referente del comercio en el suroccidente del país y que terminó desapareciendo tras un complejo proceso financiero.
La compañía, fundada en 1964, alcanzó una fuerte presencia en ciudades como Cali y en diferentes municipios del Valle del Cauca. Sin embargo, el deterioro económico y la creciente competencia dentro del retail colombiano terminaron llevando a la empresa a un proceso de insolvencia que concluyó con el cierre definitivo de sus establecimientos.
La historia de un supermercado que marcó al comercio regional
Durante más de medio siglo, La 14 se consolidó como una de las cadenas comerciales más importantes del país. La empresa fue fundada por la familia Gómez y con el paso del tiempo amplió su presencia con grandes superficies, centros comerciales y tiendas en distintas ciudades del suroccidente colombiano.

En su mejor momento, la compañía llegó a competir directamente con grandes grupos empresariales del sector minorista. Su crecimiento la posicionó frente a gigantes del mercado como Grupo Éxito y Cencosud, convirtiéndose en un símbolo del desarrollo comercial en la región.
Las razones que llevaron a la liquidación de la empresa
A finales de la década de 2010 la compañía comenzó a enfrentar dificultades financieras que terminaron afectando su estabilidad:
- Elevados niveles de endeudamiento acumulados durante varios años.
- Reducción de ventas frente a nuevos formatos de supermercados.
- Mayor competencia dentro del mercado minorista nacional.
- Problemas para alcanzar acuerdos con los acreedores durante el proceso de reorganización.
En 2021 la situación se volvió insostenible y la empresa acudió a la Superintendencia de Sociedades para iniciar un proceso de reorganización empresarial que buscaba salvar la compañía.
Qué pasó con la liquidación y los activos de la cadena
Tras analizar el caso, las autoridades determinaron que no era posible garantizar la continuidad de la compañía, por lo que se ordenó la liquidación judicial de la empresa y el cierre de sus operaciones comerciales con las siguientes condiciones:
- La Superintendencia de Sociedades informó avances clave en el proceso.
- Se logró cubrir el 100% de las acreencias laborales de los trabajadores.
- Los pagos a empleados superaron los 6.000 millones de pesos.
- Algunos locales fueron adquiridos o arrendados por otras cadenas del sector.
El superintendente de Sociedades, Billy Escobar Pérez, explicó que “este caso refleja el compromiso institucional con la transparencia, el rigor técnico y la defensa del interés general”, y destacó que las decisiones adoptadas buscaron garantizar que los recursos disponibles se distribuyeran conforme a la ley entre los acreedores.











