El Gobierno nacional oficializó el nuevo salario mínimo legal vigente para 2026, que quedó establecido en 1.750.905 pesos mensuales, tras un incremento del 23,7 %, el más elevado desde la promulgación de la Constitución de 1991. La decisión fue adoptada mediante decreto presidencial, luego de que no se alcanzara un acuerdo entre sindicatos y empresarios en la mesa de concertación.
A este valor se suma el auxilio de transporte, que fue fijado en 249.095 pesos, lo que eleva el ingreso total de los trabajadores que devengan el mínimo a dos millones de pesos mensuales. El ajuste impacta de forma directa a 2,4 millones de empleados en todo el país.
El nuevo salario mínimo que recibirán los trabajadores
Desde el Ejecutivo justificaron la suba señalando que el aumento supera ampliamente la inflación anual, que se ubicó en torno al 5,3 %, y se encuentra por encima tanto de la propuesta empresarial como de la pretensión sindical inicial. Según el Gobierno, el objetivo central es garantizar un nivel de vida digno y fortalecer el poder adquisitivo de los hogares trabajadores.
El nuevo monto del salario mínimo también tendrá efectos indirectos sobre cotizaciones a salud y pensión, subsidios, aportes y otros valores indexados al SMMLV, lo que anticipa un impacto significativo en la economía durante los primeros meses de 2026.
Impacto en pensiones, arriendos y servicios
La inflación de 2024 cerró en 5,20%, según el DANE, y es la referencia para definir el ajuste de las pensiones. Esto implica que más de un millón de pensionados verán un aumento similar al del salario mínimo, manteniendo su poder adquisitivo.
Además, el incremento del mínimo arrastra otros costos: arriendos, matrículas universitarias y algunos servicios públicos podrán ajustarse con base en el IPC. Aunque la inflación se mantiene controlada respecto a 2023, el efecto en la canasta familiar sigue siendo un desafío para los hogares.
La posición del Gobierno frente al salario mínimo 2026
En todos los años de mandato, el Gobierno ha reiterado su intención de garantizar un aumento real del salario mínimo, es decir, que el ingreso básico crezca por encima del costo de vida. Por eso, se espera que, luego del incremento de 2025 se aplique la misma lógica para 2026.
Sin embargo, los gremios empresariales —como la ANDI y Fenalco— ya han advertido que un ajuste demasiado alto podría afectar la formalidad, la contratación y la viabilidad de las pequeñas y medianas empresas.