Durante décadas, la comunidad científica asumió que la presencia de este pequeño felino había desaparecido por completo en una de las regiones más presionadas por la actividad humana. La reaparición del gato cabeza plana se convirtió así en un símbolo de alerta y esperanza para la biodiversidad regional.
La falta de registros oficiales desde mediados de los años noventa alimentó la idea de que su extinción local era irreversible. Sin embargo, recientes monitoreos con tecnología especializada confirmaron que el animal sigue vivo.
Cámaras trampa revelan una población oculta
El registro se produjo entre 2024 y 2025 en el santuario de vida silvestre Princesa Sirindhorn, al sur de Tailandia. Allí, dispositivos automáticos captaron imágenes del animal en casi treinta ocasiones, un número impensado para una especie considerada extremadamente rara en el país.
Uno de los datos más relevantes fue la grabación de una hembra junto a su cría, un indicio clave de reproducción activa. Este punto fue destacado por los científicos debido a que la especie suele tener una sola cría por camada, lo que limita su recuperación poblacional.
El trabajo fue desarrollado por el Departamento de Parques Nacionales de Tailandia en alianza con la organización Panthera. Desde esa entidad, su director científico para pequeños felinos, Wai Ming Wong, afirmó que “redescubrir al gato cabeza plana en el sur de Tailandia es un momento extraordinario para la conservación”, según declaró a Mongabay.
Un felino diminuto y altamente amenazado
El gato cabeza plana es uno de los felinos más pequeños del sudeste asiático y uno de los más difíciles de estudiar. Su peso ronda los dos kilos y su comportamiento nocturno, sumado a su baja densidad poblacional, lo convierte en un verdadero desafío para la investigación científica.
Su hábitat natural son humedales complejos como pantanos de turba y manglares de agua dulce, ambientes de difícil acceso que hoy enfrentan presiones constantes por la pesca, la agricultura y el avance humano. Estas condiciones explican por qué la especie logró pasar desapercibida durante tanto tiempo.
Científicos quedan impactados por la reaparición
Surasak Yimprasert, responsable de conservación del zoológico de Songkhla, reconoció el impacto del hallazgo al señalar: “Pensé que probablemente ya no encontraríamos gatos cabeza plana silvestres en Tailandia”, en declaraciones citadas por medios especializados.
Los investigadores planean presentar los nuevos datos ante el comité de la Lista Roja de la UICN, con el objetivo de actualizar el estatus de la especie en el país. Aunque advierten que será necesario profundizar los estudios, el hallazgo ya refuerza la urgencia de proteger los hábitats naturales que aún permiten su supervivencia.