

Una explosión provocada, al parecer, por acumulación de gases sacudió este lunes la mina P3 Carbonera Los Pinos, ubicada en el sector Peñas de Boquerón, en el municipio de Sutatausa, departamento de Cundinamarca. Tras concluir las labores de rescate, nueve mineros fueron hallados sin vida y seis fueron rescatados con vida.
Los seis sobrevivientes fueron trasladados al hospital de Ubaté para recibir atención médica.
Explosión en mina de Sutatausa: cómo ocurrió
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, confirmó el accidente a través de su cuenta de X e informó que de manera preliminar se reportaban 14 mineros atrapados y dos personas evacuadas. De inmediato fue activado el Puesto de Mando Unificado (PMU) del municipio y el protocolo de rescate minero de la Agencia Nacional de Minería (ANM).
En la respuesta también participaron cuerpos operativos municipales y apoyo técnico de la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) de Cundinamarca, que se desplazaron al lugar para coordinar las labores de atención a los atrapados.
Qué encontró la ANM en una visita previa a la mina
La Agencia Nacional de Minería (ANM) realizó una visita técnica de inspección a esta operación el pasado 9 de abril, en la que emitió una serie de recomendaciones orientadas a fortalecer las condiciones de seguridad.
Entre las principales figuraban actualizar las labores de inertización al interior del proyecto por presencia de polvo de carbón, instalar barreras en zonas de transferencia como tolvas y otros puntos críticos, y realizar la hermetización completa de labores abandonadas, donde se detectaron emanaciones de gases, especialmente metano, con potencial de generar acumulaciones peligrosas.

La ANM también recomendó incluir en la matriz de riesgos los peligros asociados a derrumbes, explosiones y control de polvo de carbón, riesgos que finalmente se materializaron semanas después del informe.
Una región con historia de accidentes mortales en socavones
Sutatausa se ubica en una de las zonas con mayor tradición minera de Colombia, especialmente en la extracción de carbón y esmeraldas, actividad que durante décadas ha sido eje económico de numerosos municipios de Cundinamarca.
Sin embargo, esa vocación ha estado marcada históricamente por accidentes en minas subterráneas, asociados en su mayoría a acumulación de gases, deficiencias en la ventilación y explotación en condiciones de alto riesgo.
El pasado 7 de febrero, las autoridades rescataron los cuerpos de seis personas que murieron por una explosión en una mina del municipio de Guachetá, también en Cundinamarca, lo que evidencia la recurrencia de este tipo de tragedias en la región.











