En esta noticia

La discusión sobre el futuro energético de Colombia volvió a encenderse luego de una fuerte confrontación pública entre el presidente Gustavo Petro y el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma. Todo comenzó tras conocerse los resultados de una subasta clave para garantizar el suministro eléctrico durante temporadas de sequía.

Aunque el debate parecía técnico, rápidamente se transformó en un choque político de alto voltaje. Petro cuestionó que una parte importante de la energía adjudicada estuviera ligada a plantas térmicas, mientras insistió en que el país debe acelerar la transición hacia fuentes limpias como la solar y la eólica.

Las declaraciones generaron incertidumbre dentro del sector energético porque la discusión no solo involucra el futuro ambiental del país, sino también el riesgo de posibles apagones durante fenómenos de El Niño. La controversia dejó expuestas dos visiones diferentes sobre cómo debería prepararse Colombia para enfrentar las próximas crisis climáticas.

Gustavo Petro cuestionó la subasta energética y habló de “alta traición”

El detonante de la polémica fue la publicación de los resultados de la subasta de Obligaciones de Energía Firme realizada el 22 de mayo por XM, operador del sistema eléctrico colombiano. En total se asignaron más de 4.000 megavatios para el periodo 2029-2030, y la mayor parte quedó en manos de plantas térmicas.

Tras conocer esos datos, Petro lanzó fuertes críticas contra la decisión y aseguró que promover proyectos a gas contradice el programa energético de su gobierno. El mandatario sostuvo que el país no necesita ampliar el consumo de combustibles fósiles y defendió el uso masivo de paneles solares como alternativa para enfrentar las sequías.

El presidente también vinculó el crecimiento de las plantas térmicas con el agravamiento del calentamiento global. Según explicó, depender del gas podría profundizar fenómenos climáticos extremos en el futuro y afectar seriamente a Colombia en las próximas décadas.

Edwin Palma defendió la subasta energética y explicó los datos reales

El ministro Edwin Palma respondió públicamente a las acusaciones y aseguró que la información difundida inicialmente era incompleta. Explicó que, aunque se asignaron megavatios a proyectos térmicos, la mayoría de los nuevos desarrollos adjudicados corresponden a energía solar y eólica.

De acuerdo con el funcionario, de los 15 proyectos nuevos aprobados en la subasta, solo uno corresponde a generación térmica a gas. Los demás están vinculados a energías renovables, especialmente proyectos solares que buscan fortalecer la matriz energética del país.

Palma también recordó que Colombia sigue dependiendo en gran medida de las hidroeléctricas y que durante fenómenos de sequía severa se necesita capacidad de respaldo para evitar una crisis eléctrica. Por eso, defendió que las plantas térmicas continúan siendo necesarias mientras avanza la transición energética impulsada por el Gobierno.

La discusión dejó en evidencia la tensión interna dentro del Ejecutivo sobre el modelo energético que deberá seguir Colombia en los próximos años. Mientras Petro insiste en acelerar el abandono de los hidrocarburos, sectores técnicos sostienen que el sistema todavía requiere fuentes firmes de respaldo para garantizar el suministro eléctrico.