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La tarjeta TuLlave, eje central de la movilidad en Bogotá, entró en una nueva etapa. La Alcaldía anunció la puesta en marcha de una modalidad de recarga en línea que cambia por completo la forma en la que millones de usuarios cargan saldo para usar TransMilenio y el componente zonal del SITP.

El objetivo del Distrito es claro: eliminar la dependencia de puntos físicos, disminuir las filas en estaciones y permitir que los ciudadanos recarguen su tarjeta desde cualquier lugar, sin perder tiempo en desplazamientos adicionales.

¿Se acaba la tarjeta TuLlave como se conoce hoy?

No desaparece la tarjeta física, pero sí cambia la manera de recargarla. El modelo tradicional basado en taquillas, tiendas y puntos presenciales deja de ser la única opción, dando paso a un sistema digital que permite cargar saldo desde internet.

En la práctica, esto marca el inicio de una transición hacia un esquema más moderno, donde el usuario ya no necesita buscar un punto de recarga para iniciar el proceso.

¿Cuál es la nueva forma de recargar TuLlave en Bogotá?

La nueva modalidad funciona a través del portal oficial del Distrito, donde se habilitó un módulo de pagos en línea. Desde allí, cualquier usuario puede ingresar el número de su tarjeta, seleccionar el valor a recargar y pagar con medios electrónicos.

El trámite se realiza completamente en línea y en pocos minutos, sin filas, sin efectivo y sin horarios limitados.

Llegó el fin de la tarjeta TuLlave de TransMilenio, ¿cuál es la nueva opción de recarga que reduce demoras?

¿Cómo funciona la recarga digital paso a paso?

El proceso es sencillo:

  1. Ingresar al portal bogota.gov.co.
  2. Buscar la opción de recarga de TuLlave.
  3. Digitar el número de la tarjeta.
  4. Elegir el monto a cargar.
  5. Pagar con los medios habilitados.

Una vez hecho el pago, el saldo queda registrado en el sistema, pero debe ser activado pasando la tarjeta por un validador de TransMilenio.

¿Dónde se activa el saldo después de pagar en línea?

Aunque la recarga se hace por internet, el usuario debe acercarse a cualquier validador del sistema: estaciones, portales, buses o puntos externos autorizados.

Al pasar la tarjeta por el lector, el sistema sincroniza la información y el saldo queda disponible para usar de inmediato.

¿Qué ventajas tiene la recarga en línea frente al modelo tradicional?

El principal beneficio es la eliminación de filas. Ya no es necesario buscar una taquilla ni depender de comercios que a veces no tienen sistema o cambio.

Además:

  • Está disponible las 24 horas del día.
  • Reduce tiempos de desplazamiento.
  • Evita congestiones en horas pico.
  • Permite planear recargas con anticipación.

Para muchos usuarios, esto convierte la recarga en un trámite similar al pago de servicios públicos o facturas digitales.

¿Este cambio elimina los puntos físicos de recarga?

No. Los puntos presenciales siguen funcionando, pero dejan de ser la única opción. El nuevo modelo es complementario y busca que, con el tiempo, cada vez más personas migren al canal digital.

La estrategia apunta a descongestionar el sistema físico, especialmente en horas de alta demanda.