

El comportamiento de los subsidios de vivienda en Colombia durante los últimos años dejó más preguntas que certezas. Aunque las cifras oficiales muestran una reducción del déficit habitacional, un reciente análisis encendió alertas sobre la efectividad real del gasto público. La caída en los subsidios y su impacto en los hogares se convirtió en el eje de un debate que todavía no está cerrado.
En medio de ese escenario, la Contraloría puso el foco en un dato que no pasó desapercibido: la fuerte reducción en el número de hogares beneficiados. El contraste entre recursos invertidos y resultados obtenidos abre interrogantes sobre la ejecución de la política habitacional entre 2022 y 2026.
Mientras tanto, el Gobierno defiende sus cifras y pide revisar la metodología del estudio. Sin embargo, el informe advierte que los avances logrados no serían proporcionales al gasto. La discusión sobre subsidios de vivienda y déficit habitacional empieza a tomar mayor relevancia en el debate público.
Subsidios de vivienda Gobierno Petro: caída y resultados según la Contraloría
El informe de la Contraloría revela que los subsidios de vivienda del Gobierno Petro registraron una caída significativa dentro del cuatrienio. Entre 2022 y 2025, el número de hogares atendidos pasó de más de 85.000 a poco más de 18.000. Esto representa una reducción del 78,8 % en los subsidios de vivienda, uno de los datos más contundentes del estudio.
El programa Mi Casa Ya, principal instrumento de la política habitacional, también mostró un retroceso. En 2025 alcanzó su nivel más bajo en una década, con menos de 19.000 beneficiarios. El gasto también disminuyó de manera considerable, lo que refuerza la preocupación sobre el alcance de los subsidios de vivienda.

A pesar de esto, el déficit habitacional sí registró una baja. Pasó de 30,4 % en 2022 a 26,8 % en 2024, y según cifras oficiales, habría llegado a 25,6 % en 2025. La Contraloría advierte que esta reducción no es proporcional al gasto, lo que sugiere problemas en la eficiencia de la política pública.
Déficit habitacional y subsidios de vivienda: brechas y críticas al modelo
El análisis también pone en evidencia una marcada desigualdad territorial. El déficit habitacional rural sigue siendo considerablemente más alto que el urbano, con niveles que superan el 60 %. La política de subsidios de vivienda no logró cerrar estas brechas, especialmente en las zonas con mayores niveles de pobreza.
Además, la distribución de los recursos no siempre coincide con los territorios que más avanzaron en la reducción del déficit. Esto sugiere que los subsidios de vivienda no son el único factor que explica los resultados, lo que abre la puerta a cuestionamientos sobre su focalización.
Otro de los puntos críticos es la posible duplicidad en la asignación de subsidios, lo que podría inflar las cifras de cumplimiento. La Contraloría advierte riesgos en la trazabilidad del gasto, así como demoras en la ejecución que afectan los resultados finales.
Frente a estas observaciones, el Gobierno solicitó una revisión técnica del estudio. Aun así, el informe concluye que persisten limitaciones estructurales en la política. Las fallas en diseño y operación continúan afectando la efectividad de los subsidios de vivienda, especialmente para los sectores más vulnerables.











