Uruguay concretó en los últimos años un proceso de modernización aeroportuaria que permitió convertir varias terminales del interior en aeropuertos internacionales, con el objetivo de fortalecer la conectividad y el desarrollo aeronáutico del país.
La iniciativa se llevó adelante tras la concesión en 2021 de los aeropuertos de Rivera, Melo, Carmelo, Paysandú, Salto y Durazno, en el marco del desarrollo del Sistema Nacional de Aeropuertos Internacionales (SINAI) impulsado por el Estado.
A partir de entonces, se ejecutaron obras de infraestructura y mejoras tecnológicas para adecuar estas terminales a estándares internacionales de seguridad operativa y servicios.
Un sistema para revitalizar el interior del país
El plan busca no solo mejorar la conectividad aérea, sino también dinamizar las regiones donde operan estas terminales, facilitando la llegada de vuelos nacionales e internacionales y generando nuevas oportunidades de desarrollo local.
Las obras permitieron contar con instalaciones más modernas, mayor capacidad operativa y mejores condiciones para los pasajeros, alineadas con los requisitos necesarios para operar rutas internacionales.
Además, la iniciativa tomó como referencia la experiencia en la gestión de los aeropuertos internacionales de Carrasco y Punta del Este, que también forman parte del sistema.
La inversión que permitió la transformación
El proyecto fue impulsado por Corporación América Airports a través de Aeropuertos Uruguay, con una inversión aproximada de USD 67 millones destinada a modernizar las terminales concesionadas.
El proceso comenzó con la inauguración del nuevo Aeropuerto Internacional de Carmelo en diciembre de 2022. Posteriormente se transformaron los aeropuertos de Rivera (diciembre de 2023), Salto (febrero de 2024), Melo (julio de 2024) y Paysandú (octubre de 2024), completándose la red en febrero de 2025 con la apertura del Aeropuerto Internacional de Durazno.
Una red preparada para operar vuelos nacionales e internacionales
Tras las obras, las terminales del interior cuentan con infraestructura sólida, tecnología actualizada y niveles de servicio acordes a estándares internacionales, lo que permite recibir tanto vuelos domésticos como internacionales.
Con estas mejoras, Uruguay avanza hacia una red aeroportuaria más integrada y preparada para afrontar los desafíos del transporte aéreo, con la conectividad como uno de los ejes centrales para el desarrollo del país.