

Colombia ha realizado un avance significativo en su plan de modernización militar al formalizar la adquisición de 17 aviones de combate Gripen. Estos aviones sustituirán la antigua flotilla de aeronaves israelíes Kfir que aún se encuentran en operación en el país. El presidente Gustavo Petro anunció este Convenio el viernes último, luego de que su administración firmara un contrato por 16,5 billones de pesos (alrededor de USD 4.387 millones) con la empresa sueca Saab.
Durante la celebración de los 106 años de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en Cali, en el suroeste del país, el presidente Petro enfatizó que: “Este momento es histórico para los colombianos y colombianas, se está firmando el contrato por 16,5 billones de pesos entre el Ministerio de Defensa de Colombia y la empresa Saab de Suecia para la adquisición de 17 aeronaves Gripen nuevas”.
El mandatario subrayó que los nuevos cazas ofrecen “superioridad aérea, con la más alta tecnología”, una capacidad que, de acuerdo con sus afirmaciones, reforzará la seguridad y la defensa del país. Asimismo, destacó que “tendrán un impacto de responsabilidad social y ambiental en los ámbitos de energía, agua y salud. Espero que representen una innovación total y un avance en la modernización de la Fuerza Aeroespacial Colombiana”.
¿Cuándo llegan a Colombia los aviones de combate Gripen?
Según lo señalado por la agencia EFE, la empresa sueca Saab ha confirmado a través de un comunicado la firma del contrato, especificando que las entregas de las aeronaves están programadas para llevarse a cabo entre 2026 y 2032.
“El contrato incluye 15 aviones de combate Gripen E de una plaza y dos Gripen F de dos plazas, así como el equipo y las armas correspondientes, la formación y los servicios”, añadió la compañía.
El presidente y director ejecutivo de Saab, Micael Johansson, manifestó sentirse “honrado” por la elección de sus aeronaves por parte de Colombia para mejorar las capacidades de defensa aérea del país, afirmando que “Esto marca el comienzo de una sólida y duradera relación que reforzará la defensa y la seguridad de Colombia, beneficiará a su población e impulsará la capacidad de innovación del país”.

Por qué el país eligió estos cazas: ventajas clave
El Ministerio de Defensa publicó el 14 de noviembre la decisión tomada y difundió diversas piezas informativas que destacaron la magnitud de la inversión realizada por el Gobierno Nacional. En este contexto, la cartera enumeró las razones fundamentales que justifican la elección del Gripen:
- Se trata de aeronaves completamente nuevas.
- Permiten un despliegue rápido en cualquier región del país.
- Su operación y mantenimiento resultan más económicos frente a otras alternativas.
Esto se logra gracias a los sistemas de guerra electrónica y a los radares de última generación que poseen estos cazas, lo que incrementa su capacidad de detección y seguimiento de amenazas en entornos complejos. Saab clasifica estos aviones como multipropósito, aptos para llevar a cabo misiones de control del espacio aéreo, ataques de precisión contra objetivos en tierra y operaciones de reconocimiento.
Cada aeronave está equipada con un radar avanzado, un sistema completo de guerra electrónica y la capacidad de cargar misiles, bombas guiadas y un cañón interno de 27 mm. De acuerdo con Infobae, su diseño aerodinámico, junto con los sistemas de control de vuelo, otorgan un rendimiento sobresaliente en el combate aéreo cercano.
El plan del Gobierno Petro para transformar la defensa nacional
En julio de 2025, Petro anunció que impulsaría una transformación profunda en la estrategia de defensa del país, centrada en diversificar los proveedores de armamento militar, advirtiendo que “los que eran amigos antes no lo son ahora”, en referencia a la tensión con los Estados Unidos y la ruptura de relaciones con Israel por la guerra en Gaza.
En esa línea, el Gobierno seleccionó en abril a Saab como proveedora de los nuevos Gripen, los cuales sustituirán la antigua flota de Kfir adquirida de segunda mano en los años ochenta. Para renovar sus aeronaves de combate, Colombia evaluó alternativas como los F-16 de Lockheed Martin y los Dassault Rafale franceses, optando finalmente por los Gripen, siguiendo una decisión similar a la de Brasil.
Según explicó el presidente, esta transición tendrá dos etapas: una primera de compras a distintos países, como la reciente adquisición de los cazas Gripen suecos y una segunda enfocada en fortalecer la industria nacional para que Colombia sea “dueña de sus propias armas”.
Petro ya había expresado desde 2022 su intención de retirar los Kfir debido a que se encontraban al borde de su vida útil y, según dijo en aquel momento, “era un peligro subirse sobre esos aparatos”. En paralelo, este modelo sigue ganando presencia internacional: el mes pasado, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski y el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, firmaron un acuerdo de intenciones para que Kiev pueda adquirir hasta 150 cazas Jas Gripen.









