El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, firmó este 8 de septiembre el Decreto 1368 de 2026, con el que levantó la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en el país. La medida permite que vuelvan a tener vigencia los permisos individuales que se encuentren habilitados.
El Gobierno aclaró que la decisión no representa una autorización para que cualquier ciudadano pueda portar armas libremente. Los permisos continúan sujetos a los requisitos y controles establecidos por las autoridades competentes.
La suspensión general del porte se había mantenido desde 2015, por lo que la decisión representa un cambio en la política que habían sostenido los gobiernos posteriores.
De la Espriella levanta la suspensión del porte de armas
El Decreto 1368 ordena levantar la suspensión general y restablecer la eficacia de los permisos individuales que estén vigentes y no tengan una suspensión particular, cancelación, revocatoria, vencimiento o alguna prohibición legal o judicial.
De la Espriella defendió la decisión como una medida para garantizar la defensa de los ciudadanos que cumplen con la ley. “Durante años se restringió al ciudadano que cumple la ley mientras los criminales siguieron armándose ilegalmente hasta los dientes. Eso tiene que cambiar”, afirmó el mandatario.
Estos son los controles que se mantienen
El levantamiento de la suspensión no elimina el sistema de permisos ni habilita el porte indiscriminado. Para portar un arma, el ciudadano debe contar con la autorización correspondiente y cumplir las condiciones establecidas por las autoridades.
El propio presidente remarcó esta condición: “Que quede claro: esto no significa porte indiscriminado. Se mantienen controles estrictos, requisitos y permisos de las autoridades competentes. Lo que termina es la suspensión general que convertía la prohibición en regla”.