

La seguridad nacional en Colombia entra en una nueva fase ante la expansión de amenazas aéreas no tripuladas. El Gobierno confirmó la puesta en marcha del Escudo Nacional Antidrones, un sistema diseñado para neutralizar ataques con drones utilizados por organizaciones criminales en distintas regiones del país.
La iniciativa fue presentada por el Ministerio de Defensa como una respuesta directa al cambio en las tácticas de los grupos armados ilegales, que han incorporado drones con explosivos para atacar a la Fuerza Pública y objetivos estratégicos. El proyecto apunta a cerrar esa brecha tecnológica con herramientas de detección, inhibición y neutralización en tiempo real.
Una inversión histórica en defensa tecnológica
El Escudo Nacional Antidrones tiene un costo estimado de 6,2 billones de pesos, con una inversión inicial cercana a un billón durante el año en curso. El sistema contempla varias capas de protección que cubrirán tropas en desplazamiento, buques, vehículos militares e infraestructuras críticas en tierra.

Según explicó el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el plan no se limita a un solo equipo, sino a un entramado de capacidades que operan de forma integrada. En diálogo con Mañanas Blu, el funcionario destacó que “estos sistemas deben comunicarse de manera automática y casi inmediata”.
Tecnología occidental y autonomía estratégica
El jefe de la cartera de Defensa confirmó que Colombia priorizará tecnología occidental para el desarrollo del escudo, con el objetivo de garantizar interoperabilidad con aliados estratégicos como Estados Unidos y países europeos. Esta decisión apunta a que los sistemas compartan estándares operativos y faciliten la cooperación contra el crimen transnacional.
Aunque empresas chinas han presentado propuestas, el Gobierno opta por soluciones compatibles con sus doctrinas militares y su economía de escala. Sánchez aclaró que esta elección no responde a presiones externas. “No existe ningún veto ni condicionamiento”, aseguró, subrayando que se trata de una decisión soberana basada en los intereses de defensa y seguridad del país.
El anuncio del escudo se da en un contexto regional complejo, marcado por tensiones fronterizas y disputas con grupos armados. En ese escenario, el Ministerio de Defensa insiste en que el fortalecimiento tecnológico es clave para anticiparse a nuevas amenazas y reducir la capacidad ofensiva de organizaciones criminales que buscan dominar el espacio aéreo con medios no convencionales.











