Una empresa argentina mejora la carne en China: cómo es la exportación de genética Angus

En cooperación con las autoridades locales, la compañía Garruchos participa con la exportación de material genético de un proyecto para favorecer la cría bovina de los campesinos y la autosuficiencia del mercado de alimentos. Cómo es la operación.

La industria y el consumo de la carne en China está cambiando y ese giro está abriendo puertas a las oportunidades de negocios para la Argentina. Hay una compañía que viene abriendo el camino desde 2017 y se proyecta ahora con renovadas posibilidades de crecimiento apalancada desde la innovación y desarrollo de negocios sostenibles. Se trata de la empresa Garruchos, parte de Grupo Insud, especializada en genética bovina: exporta semen de la raza Angus desde la Argentina para la reproducción de animales en la provincia china de Ningxia.

El proyecto está en línea con el contexto. El gobierno de China trabaja ya desde hace años en buscar altos niveles de autosuficiencia en la cadena de suministro de alimentos. Con ese objetivo, se está invirtiendo y desarrollando la industria productora de carne en distintos sectores del país, con expectativas de crecimiento exponenciales a futuro.

En el caso de Ningxia, es uno de los lugares elegidos como proyecto piloto por parte de las autoridades del gigante asiático y una de las zonas con menores niveles de ingresos del país. Como primera fase, se importaron 20.000 vacas Angus en pie desde Australia. Para asegurar su reproducción con la mejor genética de esa raza en la producción de carne, se incorporó al proyecto Garruchos, como uno de los actores del proyecto impulsado por el acuerdo estratégico de 5 años que se firmó entre los ministerios de Agricultura de Argentina y China en el 2017.

Las vacas Angus se fueron reproduciendo mediante inseminación artificial con las dosis de semen de la misma raza exportados por Garruchos desde Argentina. Así, la compañía apunta a ser un jugador líder en el desarrollo de la genética de bovinos para carne en China y es una de las pocas empresas extranjeras involucradas en esta industria y la única en Latinoamérica especializada en genética bovina con presencia en China.

Weiyin YANG, Director de Proyectos de Garruchos en China, explica desde allí que además de la importación de genética, la operación de la compañía incluye el trabajo comercial con servicio de asesoramiento previo y posterior a la venta. "Trabajamos en el seguimiento del uso del semen de Angus para la inseminación de las vacas y se está en constante diálogo con los gobiernos locales para aportar en sus programas de desarrollo", comenta.

Y agrega que, más allá del trabajo operativo, tienen una constante interacción con empresas de la industria ganadera: "Coordinamos visitas a los campos, hacemos inteligencia de mercado y estamos continuamente trabajando en nuevos proyectos".

Visita de una comitiva de China a la Argentina.

El modelo ganadero en China

Es importante conocer también cómo funciona el sistema de producción de carne en el gigante asiático, ya que es muy diferente al de la Argentina y ayuda a entender la importancia de este tipo de proyectos.

En primer lugar, hay pocos grandes productores profesionales e industrializados con muchas cabezas de ganado, sino que las familias se encargan de la cría de vacas a menor escala y de su reproducción para luego comercializarlas.

Durante los últimos años, con el mencionado objetivo de autoabastecer de alimentos al país, se fomentó la profesionalización e industrialización de la industria ganadera. En 2012 se instaló en Ningxia la compañía estatal Huarun, parte de China Resource, y montó un establecimiento ganadero -en ese momento con la raza Simmental-, para la venta de vacas para reproducción y compra de terneros para feedlot a los campesinos.

Huarun vende cada vaca a 10.000 yuanes (moneda local en China, unos 1600 dólares) a los campesinos, otorgando un préstamo a tres años de 6.000 yuanes sin interés. Por otra parte, el gobierno otorga un subsidio de 2.000 yuanes por cada animal que incorpora el campesino a su producción, por lo que la diferencia que deben pagar los ciudadanos al momento de comprar (aparte del préstamo), es de 2.000 yuanes para comprar una vaca.

Típico establecimiento de un farmer en Ningxia. Fotos: Garruchos.

El campesino cría la vaca para obtener un ternero al año, luego se queda con las terneras y vende los terneros a China Resource, que se compromete a pagar un precio fijo de 15.000 yuanes, pagando el campesino la deuda con la venta de un ternero. Muchos campesinos optan con quedarse con las terneras y, al día de hoy, muchos tienen entre 5 a 10 vacas para producción.

Con este modelo innovador de gobierno, privado y campesino, no solo se logra aumentar considerablemente los ingresos de la gente de escasos recursos, sino que también obtienen estos en posesión activos en forma de ganado para seguir generando ingresos a sustentables a futuro.

Como parte del proyecto, el gobierno local provee a las familias de semen de Angus para la reproducción de sus vacas, les centraliza la compra de alimentos para animales, les enseña cómo alimentarlos, les provee de vacunas, así como un plan sanitario, servicio de inseminación y servicio veterinario general.

La desconfianza inicial

Claro que la historia de este trabajo de Garruchos no estuvo exenta de dificultades. A finales del 2018, cuando nacieron los primeros terneros de vacas Angus australiano y semen Angus argentino, los campesinos de la zona se encontraban aún reticentes a la incorporación de esta nueva raza.

Al estar solo familiarizados con la raza Simmental desconocían su comportamiento y les resultaba difícil reconocer, por ejemplo, cuando la vaca estaba en celo.

Sin embargo, con un trabajo personalizado con los campesinos en el cuál se buscó enseñarles y mostrarles las ventajas de esta nueva raza, se logró hacer crecer el proyecto e impactar positivamente en la comunidad de Ningxia.

"En los grandes países productores de carne del mundo, como Estados Unidos, Australia y Argentina, la raza dominante es el Angus, no había duda para las autoridades de que China necesitaba incorporar esta raza para mejorar su industria. Un desafío más grande es exponer y educar sobre Argentina, mostrar cómo se produce, la excelencia genética que tenemos del Angus. Hay poco conocimiento en China sobre nuestro país en general", relata Weiyin YANG desde su experiencia.

Una de las principales características de esta raza es su facilidad de cría y de parto, buen instinto maternal y alta eficiencia en transformación a carne. Desde Garruchos realizan visitas regulares a las zonas donde se trabajó con su genética para ver los resultados.

Cómo creció el negocio

Cuando se comenzó a exportar semen de Angus en el 2017 se enviaron unas 5.000 dosis, para el 2021 se estima que llegará a las 20.000 dosis y se espera poder llegar a las 50.000 en 2023 considerando solo Ningxia.

"Además de que aumentó considerablemente el consumo de carne, la pandemia hizo más urgente para las autoridades de China desarrollar su propia cadena de suministro y ser autosuficientes en especial en industrias como la alimentaria", contextualiza Weiyin YANG, con la vista puesta en la pospandemia.

Por ese motivo, considera que "son momentos muy favorables para los negocios de Garruchos en el país".

Un ternero de la raza Angus de Garruchos.

La compañía argentina selecciona los mejores toros pedigree desde sus distintos campos, principalmente de El Encuentro, ubicado en General Belgrano, provincia de Buenos Aires. Además, cuenta con una asociación estratégica con centros de genética para exportar la mejor genética de bovino para carne del país.

Reducción de pobreza y autosuficiencia

El escenario para este y otros proyectos tiene dos tendencias que confluyen. Por un lado esta el consumo, al compás de un crecimiento de los sectores medios en el país, durante los últimos 5 años se aumentó más del doble la importación cárnica en China, donde argentina es uno de los principales proveedores.

Si se suma a la producción interna la importación, en los últimos 10 años China ha aumentado mas de un 30% el volumen de suministro de carne bovino, teniendo hoy un consumo anual per-cápita de carne de menos de 6 kg. Esto si se compara con Japón y Corea, países con costumbres de consumo de carne similares, hay un potencial de llegar a consumir alrededor de los 12 kg per cápita por año.

Claro que estos son números promedios, y en el caso de China, respecto a 1,400 millones de habitantes, pero el potencial no deja de ser gigante.

Por otro lado está la política nacional. China busca la autosuficiencia alimentaria y la producción local de carne como herramienta para combatir la pobreza. De acuerdo con un reporte de International Poverty Reduction Center in China (IPRCC), unos 850 millones de personas dejaron la pobreza entre 1981 y 2013, cayendo de 88% a 1,85% la porción de ciudadanos que viven la extrema pobreza.

Cómo continúa el proyecto

Actualmente, con la segunda y tercera generación de animales nacidos con inseminación de Angus argentino, ya se tiene información para validar la diferencia en producción de carne frente a otras razas locales.

Según explican en Garruchos, el próximo paso es introducir programas de seguimiento en los feedlots y frigoríficos grandes en Ningxia, cada uno para procesar anualmente alrededor de 100.000 de cabezas de ganado. Esto determinaría el ciclo y las operaciones más óptimas y eficientes del Angus para la producción de la carne en China.

A la vez, empresas como China Resource y RONGQIAO, están en continua exploración de posicionar esta carne diferenciada, con el fin de lograr el reconocimiento del consumidor y una mayor disponibilidad de carne de alta calidad, obteniendo mejores precios en el mercado y una valorización de los animales de raza Angus al momento de ser adquiridos a las familias rurales.

Weiyin YANG en el establecimiento El Encuentro, en la provincia de Buenos Aires. Fotos: Garruchos.

¿Hay espacios para nuevos emprendimientos en China? "Siempre vimos a Garruchos Ningxia como una plataforma para replicar lo que hicimos en este proyecto en otras regiones, queremos lograr grandes saltos en crecimiento. Los recursos y capacidades agrícolas y ganaderas de nuestro país tienen un gran nivel, pero el mayor tesoro es el talento argentino", sostiene Weiyin YANG.

"Nuestro plan es replicar el programa que tenemos en Ningxia a otras provincias de China como Sichuan, donde la provincia de Buenos Aires tiene firmado un acuerdo de cooperación en ganadería, y en Gansu, Qinghai, Guangxi y Jiling, provincias donde la ganadería es todavía más grande que Ningxia", agregó el directivo de Garruchos.

Y por esa razón cree que "hay muchas oportunidades para Argentina en China". "El principal desafío es saber elegir bien y tener la perseverancia que se requiere para desarrollar cualquier negocio", aconseja.

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