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Elegir un SUV para el uso diario implica encontrar un equilibrio entre comodidad, espacio y tecnología. El Cronista, junto a Pablo Epifanio, realizó el test drive de la Honda WR-V que ofrece una experiencia de manejo que se adapta a los traslados urbanos y las escapadas de fin de semana con un buen espacio para el equipaje de un viaje en familia.

Fabricada en la Planta de Itirapina, Brasil, que opera con energía 100% limpia, la WR-V se incorpora como el modelo de entrada a la gama de SUV de Honda en el país. Es una única versión, EXL, con un conjunto de equipamiento que combina asistencias a la conducción, conectividad y soluciones pensadas para facilitar el uso cotidiano.

==== REEL PABLO EPIFANIO

Sensaciones al volante y rendimiento

La propuesta apunta así a un perfil de usuario que busca un vehículo versátil: cómodo para los desplazamientos habituales y con capacidad para acompañar planes que exceden la rutina de la ciudad.

Uno de los aspectos más destacados fue el comportamiento del vehículo en el tránsito diario. El esquema de suspensiones ofrece un ajuste equilibrado, desarrollado para responder a las exigencias de caminos sinuosos y con variaciones de altura, una de las particularidades que distingue a la ingeniería de Honda en Brasil y una de las razones por las que se destaca mundialmente la planta. Esto se traduce en una buena capacidad para absorber las irregularidades del asfalto urbano y brindar un andar firme y confortable.

A esto se suma una dirección precisa para maniobrar en espacios reducidos y un adecuado despeje del suelo que le permite afrontar lomos de burro y cunetas sin contratiempos.

Bajo el capó, incorpora un motor naftero de 1,5 litros, con 16 válvulas y tecnología i-VTEC, que entrega 121 CV y 14,8 kgm de torque a 4.300 rpm. Está asociado a una transmisión automática CVT, con Paddle Shift al volante, una combinación orientada a ofrecer una conducción práctica en distintos escenarios.

Experiencia a bordo

Uno de los puntos centrales de la WR-V está en sus dimensiones. Con 4,3 metros de largo, 1,8 metros de ancho y 2,6 metros de distancia entre ejes, propone un interior pensado para que los pasajeros viajen con comodidad, sin resignar la practicidad que requiere la circulación urbana.

El espacio también se refleja en el baúl, que ofrece una capacidad de 458 litros extendible hasta los 1.466 litros al abatir los asientos traseros. Se trata de un dato relevante para quienes necesitan trasladar valijas, bolsos o las compras de todos los días, sin que cada salida obligue a reorganizar el equipaje.

WR-VBS HONDA

En el interior, el conductor cuenta con botón de encendido ENGINE START/STOP y volante multifunción con comandos de teléfono manos libres (HFT) y levas Paddle Shift para la transmisión.

El puesto de mando incorpora un tablero de instrumentos de diseño mixto, que combina una pantalla TFT de 7 pulgadas para la computadora de a bordo (donde se visualizan las alertas de seguridad y configuraciones) con un velocímetro analógico.

El equipamiento se completa con una pantalla multimedia de 10,25 pulgadas, cargador inalámbrico para celulares, climatizador automático con salidas de aire y apoyabrazos en la fila trasera, y tapizados en cuero ecológico, anotando únicamente entre los faltantes de confort la ausencia de un techo panorámico.

Tecnología y seguridad para la conducción diaria

La dotación de seguridad es uno de los pilares de la versión EXL. En materia de protección pasiva y estructura, cuenta con la carrocería ACE™ (Ingeniería de Compatibilidad Avanzada) y seis airbags.

Incluye un completo esquema de seguridad activa que incluye control de estabilidad y tracción (VSA®), asistente de arranque en pendientes (HSA), sistema de balizas automáticas de emergencia (ESS), cámara de visión trasera con tres ángulos y sensores de estacionamiento traseros.

A estos elementos se suma Honda SENSING, el paquete de asistencias a la conducción de la marca. Entre sus funciones se encuentran el control de velocidad crucero adaptativo, el sistema de frenado con mitigación de colisión, la asistencia para mantenerse en el carril, la mitigación de salida de carril y las luces altas automáticas.

Estas herramientas están orientadas a asistir al conductor durante diferentes situaciones de manejo. En el tránsito cotidiano, las funciones vinculadas con el carril y el frenado pueden aportar una ayuda adicional, aunque no reemplazan la atención ni la intervención de quien conduce.

Por fuera, la WR-V destaca por su iluminación con ópticas y faros antiniebla Full LED acompañados por sensor crepuscular para el encendido automático. Su perfil suma espejos retrovisores con luz de giro y plegado eléctrico, llantas de aleación de 17 pulgadas con terminación diamantada y un remate posterior con spoiler trasero y antena tipo aleta de tiburón.

La gama contempla cinco colores de carrocería: Platinum White Pearl, Nordic Forest Pearl, Lunar Silver, Meteoroid Gray Metallic y Cosmic Blue Metallic.

Precio, garantía y posicionamiento en el mercado

Como balance final del contacto en calle, la Honda WR-V demuestra ser un producto muy bien logrado para el uso urbano y familiar. Su combinación de habitabilidad real, baúl de 458 litros, seguridad de serie y garantía de 5 años o 150 mil kilómetros (lo que ocurra primero) justifica su posicionamiento competitivo en el mercado a $43.490.000.

Dicha garantía es transferible entre propietarios y retroactiva para unidades vendidas a partir de 2023 en todo el line-up

Como complemento, la red de concesionarios mantiene activa la opción de financiar hasta $24.000.000 en 12 cuotas fijas a tasa 0%.