Se vende desde 1911

Lana de oveja, la clave detrás de la creación de la crema que todos usan: la historia de Nivea

Es uno de los productos icónicos de la alemana Beiersdorf que en 2021 facturó más de 7000 millones de euros. Su inspiración fue el descubrimiento basado en lanolina.

Sus pequeñas latas azules son reconocidas en todo el mundo. Dentro del negocio cosmético su marca pisa fuerte hace más de 100 años y en 2021 tuvo un récord de crecimiento orgánico. Nivea es uno de los pilares de la alemana Beiersdorf, un player de peso en la industria. Para que su nacimiento fuera posible antes tuvo que darse un descubrimiento que marcó la historia de la empresa y también del negocio en sí mismo.

Paul Carl Beiersdorf

En 1880 Paul Beiersdorf se instaló en Hamburgo para abrir su propia farmacia. Antes había sido director técnico de una planta de galvanizado en Moscú y había trabajado en otro comercio similar, sin embargo su sueño era ser independiente. Poco a poco, junto a su local, fue armando un laboratorio en el que ofrecía servicios para los médicos de la zona.

El emprendedor sumó varios profesionales especializados, uno de ellos fue el profesor Paul Gerson Unna, quien tenía vastos conocimientos en el área dermatológica. El dúo desarrolló una gasa adhesiva que se convirtió en el hit de su compañía. Pero una tragedia personal lo llevó a alejarse de la industria. El suicidio de su hijo derivó en que Beiersdorf decidiera vender su laboratorio y su farmacia.

El empresario

En ese momento entró en escena Oscar Troplowitz, considerado el cofundador de la empresa. Él había nacido en lo que hoy es República Checa y si bien quería ser historiador su padre lo había convencido de que fuera farmacéutico. Estudio física, química y botánica y se doctoró. En 1890 encontró el anuncio de que Beiersdorf buscaba desprenderse de su comercio y lo compró. A diferencia del anterior dueño, Troplowitz tenía un perfil más empresario y orientó la empresa hacia productos de consumo masivo.

Troplowitz continuó trabajando codo a codo con Gerson Unna. En 1909 lanzaron Labello, una marca de productos para cuidado de los labios. Dos años después se dio la presentación en sociedad de la crema Nivea, aunque para llegar a ella fue clave la creación de un emulsionante que utilizaba lanolina, una cera presente en la lana de las ovejas.

El descubrimiento de Nivea

El doctor Isaac Lifschütz se había especializado en química en la Universidad de Friburgo y se dedicó a la investigación, en particular de los ovinos. Uno de sus grandes descubrimientos fue la utilización de la lanolina para crear Eucerit, un emulsionante que combinaba aceite y agua en una mezcla estable y el cual patentó en 1900.

Oscar Troplowitz es considerado el cofundador de Beiersdorf

Cuando Gerson Unna conoció el trabajo que Lifschütz había realizado se dio cuenta que ese producto podía ser la clave para la producción de una crema para la piel que tenían en mente hace tiempo. Por recomendación de su colega, Troplowitz contrató a Lifschütz para que trabajara en Beiersdorf. Además compró los derechos y la maquinaria necesaria para poder fabricar Eucerin en su planta.

Nivea se vendía en lata. Tiempo después lanzó su icónico packaging azul.

Este emulsionante se convirtió en la base para la creación de las marcas Eucerin y Nivea. Su nombre está inspirado en su color, dado que Nivea significa "blanca nieve" en latín. Para 1913 la etiqueta ya era un boom de exportaciones con envíos a Buenos Aires, México, Moscú, Nueva York y Sidney.

A su icónica lata azul le sumaron otros productos, como protector solar, cremas corporales, after shave y bálsamos para la cara. Hoy representa uno de las grandes unidades de negocio de Beiersdorf que en 2021 facturó más de 7000 millones de euros a nivel global.

Tags relacionados
Noticias del día

Compartí tus comentarios

Formá parte de El Cronista Member y sumate al debate en nuestros comentarios