Con stocks en niveles no deseados y el parque fabril con alto grado de ociosidad, el sector industrial brasileño entra en 2012 sin perspectivas de que la producción avance de forma significativa. El escenario más probable es de estancamiento o baja expansión en el primer y el segundo trimestre, con la actividad presentando una mejora recién en el segundo semestre del año.

Ese panorama, delineado por la Confederación Nacional de Industria (CNI), incluye una perspectiva pesimista para el empleo industrial, con tendencia a la reducción en la oferta puestos de trabajo en relación al año pasado y a 2011. Para 2012, la entidad proyecta un crecimiento de 3% de la economía y de 2,3% de la producción fabril (industria de elaboración, extractiva y construcción civil).

Para este año, la entidad redujo de 3,4% a 2,8% la estimación de expansión económica, después de constatar el crecimiento nulo en el tercer trimestre.

Al presentar el miércoles las proyecciones macroeconómicas del sector para 2012, el presidente de la CNI, Robson Andrade, dijo que la volatilidad de cambio y el gran volumen de importados que ingresaron en el mercado brasileño tomaron por sorpresa a los empresarios.

Esperábamos un crecimiento bajo de la industria este año, en torno de 3,5% en comparación con 2010 (+10,4%). Pero nos tomaron por sorpresa los altos intereses, la carga tributaria elevada y el gran volumen de importaciones, que se vieron favorecidas por la tasa de cambio, comentó. Todo eso sumó dificultades, completó.

Con el objetivo de ampliar la capacidad de competencia de los fabricantes nacionales, Andrade afirmó que negocia con el gobierno medidas de estímulo a la producción y a las inversiones. Entre ellas, pidió que el sector público cumpla el compromiso de adquirir de proveedores brasileños 25% de las compras gubernamentales. Para ilustrar la situación actual, Andrade citó el ejemplo del Ejército, que compró sus uniformes a fabricantes chinos.

Al presentar la estimación de inflación de 5,2% para 2012, la CNI destacó que los precios industriales no figuran en el grupo de los villanos del aumento del costo de vida. La suba del ndice de Precios al Consumidor Amplio (IPCA) este año fue consecuencia, según la entidad, de la variación de los precios de los alimentos, de los servicios e ítems administrados por el gobierno.

El alza en los precios de los productos industriales fue más baja que la de los demás grupos que componen ese índice, según la CNI.

Con respecto a la balanza comercial, las perspectivas para el próximo año son de reducción del saldo comercial por el crecimiento del ingreso de productos fabricados en el exterior, principalmente en Asia. Para los industriales, en 2012 las exportaciones alcanzarán u$s 275.400 millones, las importaciones llegarán a u$s 254.600 millones, lo que derivará en un superávit de u$s 20.800 millones.

En relación a la balanza de pagos, la CNI prevé un déficit de u$s 56.000 millones. En los indicadores macroeconómicos, las estimativas de la entidad industrial son de una tasa Selic -interés de referencia-promedio de 10,12% y una tasa de cambio promedio de u$s 1,80.

En el aspecto fiscal, los economistas de la CNI consideran que la política contractiva del gobierno nacional de reducir gastos, que incluye cortes en los recursos para inversión, se revertirá parcialmente. La perspectiva es de un aumento de los gastos públicos para estimular la recuperación de la expansión del Producto Bruto Interno (PBI).