El sector industrial brasileño redujo el ritmo de actividad en enero en una señal de adecuación de la producción al menor ritmo de expansión de la economía y a las medidas de contención de la demanda. Considerando el indicador estacional, en la comparación de enero y diciembre, la facturación retrocedió 1,3%, marcando la segunda caída consecutiva. Las horas trabajadas y el empleo registraron ligeras alzas de 0,6% y 0,2%, respectivamente. El uso de la capacidad instalada se mantuvo en un nivel relativamente elevado, alcanzando 82,6%, con aumento de 0,2 % frente al mes anterior. En relación a enero de 2010, las variaciones son más altas. Los aumentos fueron de 7,9% en la facturación, 3,7% en las horas trabajadas, 4,8% en el empleo y 4% en la masa salarial.

A pesar de eso, la Confederación Nacional de la Industria (CNI) evalúa que esos índices no se mantendrán y que la tendencia es de resultados más modestos. Uno de los motivos es que los resultados mensuales de 2011 pasarán a compararse con bases elevadas de crecimiento que caracterizaron el año anterior.

Además de ese factor, la CNI se

ñaló que las medidas adoptadas por el gobierno para frenar el ritmo de expansión del Producto Bruto Interno (PBI) impactarán sobre la demanda y en consecuencia sobre la producción industrial. Además, existen más dudas en el escenario internacional, mayor volatilidad en el cambio y fuerte competencia con productos elaborados importados.

Prevemos un ritmo más modesto de crecimiento en 2011, puede haber oscilaciones y, en algunos momentos, tendremos datos negativos. Eso no ocurrirá de forma amplia, pero el ambiente de expansión generalizada que predominó en 2010 no se mantendrá. Este año tenemos un aumento de tasa de interés, valorización del real, cambios en el mercado de créditos y más oscilaciones en la economía mundial. Esos factores crean un ambiente más adverso, afirmó el gerente de la Unidad de Política Económica de la CNI, Flávio Castelo Branco.

A pesar de eso, el economista reiteró que el mercado interno continuará dinámico y sostendrá los resultados esperados para este año. Después de la expresiva alza de 10,1% del PBI de la industria el año pasado, la CNI proyecta para 2011 una elevación de 4,5% para el sector industrial, de los cuales 4% para la industria de transformación. Esas estimaciones se ajustarán después de los resultados del primer trimestre.

En ese escenario, el sector industrial continuará contratando, pero las admisiones serán a un ritmo inferior al verificado en 2010. Con la tenue alza de 0,2% en las contrataciones de enero, la industria completó 18 meses seguidos de expansión, con excepción sólo en octubre del año pasado.

Para la CNI, la permanencia del uso de la capacidad instalada en un nivel elevado no configura un factor de presión sobre los precios. Estamos lejos de decir que la capacidad está plenamente agotada, afirmó Castelo Branco y argumentó que las mayores fuentes de presión inflacionaria se concentran en los precios internacionales y en el sector de servicios, y que en la industria el aumento de la ocupación en el parque fabril motiva la realización de inversiones.