Brasil en uno de los países emergentes con riesgo de crédito más sensible a las turbulencias en Italia, Portugal, Irlanda y España, afirmó el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su Informe de Estabilidad Financiera Global, divulgado en Tokio. Solo las economías del este de Europa se encuentran en una situación menos confortable.

El FMI, que realiza su encuentro anual en esa ciudad esta semana, calculó la sensibilidad del premio de riesgo de un conjunto de 24 economías emergentes en relación al deterioro del premio de riesgo de esos cuatro países periféricos de la zona del euro. Brasil aparece como el cuarto más vulnerable, detrás de Bulgaria, Polonia y Hungría.
La suba de un punto porcentual en el spread de riesgo de crédito de los países periféricos europeos –medido por los ‘credit default swaps’ (CDS), contratos de derivativos que actúan como seguro contra la insolvencia—provocó un alza de cerca de 0,45 punto porcentual en el spread de riesgo de Brasil. En el caso de Bulgaria, Polonia y Hungría, a suba supera el 0,5 punto porcentual.
Otros dos países latinoamericanos, Colombia y México, no están mucho mejor que Brasil. Sus spreads de riesgos de crédito sufren una elevación de cerca de 0,4 punto porcentual cuando quedan bajo presión los CDS de los países de la periferia de Europa. Asia, en general, es menos sensible, según el documento del FMI. Hong Kong, por ejemplo, sufriría un impacto de cerca de 0,0 5 punto porcentual.
Sin embargo, el informe del FMI mostró que Brasil está relativamente menos vulnerable a una fuga de capitales extranjeros de su deuda soberana, en comparación con otros países emergentes. El principal riesgo que ronda a Brasil es su rápida expansión de crédito, que puede tornarse el epicentro de una crisis en caso de que haya una desaceleración económica más fuerte que aumente la insolvencia.