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En un giro inesperado que alivia las preocupaciones de millones de viajeros, las autoridades de seguridad aeroportuaria de Estados Unidos anunciaron que no retirarán los programas que permiten pasar más rápido por los controles de seguridad.
La medida, que había generado incertidumbre entre pasajeros frecuentes y la industria del turismo, fue finalmente reconsiderada tras un análisis profundo de su impacto en la experiencia de viaje y en la eficiencia de los aeropuertos.
Desde las turbulencias en la cadena logística de vuelos hasta las largas filas que se generaron en los últimos meses, la decisión de mantener estos programas de acceso expedito representa un respiro para quienes dependen de la rapidez y agilidad en los aeropuertos más transitados del país.
Cómo afecta esta decisión a los viajeros frecuentes
El sector aeronáutico en Estados Unidos vive un momento de constante adaptación, y los programas de control de seguridad acelerado, como PreCheck y Global Entry u otros sistemas similares, se habían convertido en una herramienta clave para los pasajeros más activos. La noticia de su posible eliminación encendió alertas en la comunidad viajera.
Estos programas permiten:
- Pasar por los filtros de seguridad sin descalzar calzado o sacar dispositivos electrónicos
- Evitar las filas más largas durante horas pico
- Ganar tiempo en conexiones ajustadas entre vuelos
La agencia responsable de la seguridad aeroportuaria evaluó la continuidad de estos beneficios luego de reclamos de usuarios y comparaciones con estándares internacionales de control de pasajeros.
Por qué se había evaluado eliminar los programas acelerados
Antes de la reciente confirmación, las autoridades de seguridad aeroportuaria habían planteado la posibilidad de descontinuar estos sistemas como parte de una revisión más amplia de los procesos. La intención era redistribuir recursos hacia otras áreas de control, especialmente tras los cambios en los patrones de viaje postpandemia.
Los principales motivos que se habían mencionado para esta evaluación fueron:
- Ajustes en el presupuesto destinado a tecnología y recursos humanos
- Revisión del equilibrio entre velocidad y profundidad de inspección
- Alineación con estándares globales ante nuevos riesgos en seguridad
Sin embargo, el fuerte respaldo que estos programas tienen entre pasajeros y aerolíneas, sumado a los datos que muestran su efectividad para reducir la congestión, llevó a que el gobierno estadounidense descartara su eliminación y optara por mantenerlos operativos durante 2026.