Mantener el pasaporte vigente es un aspecto fundamental para evitar demoras en trámites y procesos a la hora de viajar, pero no es el único detalle al que los pasajeros deben prestar atención. Las autoridades federales de Estados Unidos mantienen una serie de exigencias que deben cumplirse a rajatabla, de lo contrario el extranjero no será admitido al país.
El pasaporte es considerado uno de los documentos migratorios más importantes, ya que registra las salidas e ingresos a diversos países. Por este motivo, el Gobierno cuenta con entidades que realizan seguimiento de los movimientos y usos de estas credenciales, con el fin de prevenir delitos y accidentes.
¿Por qué un pasaporte vigente no alcanza para viajar?
Existen distintas situaciones que pueden impedir viajar aun cuando el pasaporte continúe vigente. Algunas están vinculadas con el estado físico del documento y otras con errores o cambios en la información personal del titular.
Entre los principales motivos por los que un pasaporte puede ser rechazado aparecen los siguientes:
- Daños por agua, roturas o páginas desprendidas.
- Fotografía deteriorada o difícil de reconocer.
- Cambios de nombre no actualizados.
- Información personal inconsistente.
- Manipulación o alteración del documento.
- Pasaporte excesivamente desgastado.
Las autoridades recuerdan que muchas aerolíneas verifican el estado del pasaporte antes del embarque. Si detectan daños importantes o diferencias en los datos personales, pueden impedir que el pasajero suba al avión incluso antes de llegar al control migratorio.
Qué recomienda el Gobierno antes de viajar a Estados Unidos
El Gobierno estadounidense recomienda revisar con anticipación el estado físico del pasaporte y corroborar que toda la información personal coincida con otros documentos migratorios y boletos de viaje.
También aconseja renovar inmediatamente cualquier pasaporte dañado o con información desactualizada para evitar retrasos, interrogatorios adicionales o problemas durante el ingreso y salida del país.