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Los conductores en Estados Unidos que se nieguen a realizar el test de alcoholemia -conocido en inglés como breathalyzer- al ser detenidos por sospecha de manejar bajo los efectos del alcohol seguirán enfrentando en julio la suspensión automática de su licencia de conducir. La medida se aplica bajo las leyes de consentimiento implícito, vigentes en la gran mayoría de los estados del país.

Esta normativa no es una novedad de este mes, sino un marco legal que ya rige desde hace años y que continúa aplicándose sin cambios. Wyoming es el único estado que no contempla la suspensión de la licencia por rechazar la prueba.

¿Qué pasa si un conductor se niega a la prueba de alcoholemia?

Cuando un oficial detiene a un conductor por sospecha de DUI y solicita un test de alcoholemia, negarse no evita el arresto. De hecho, el rechazo suele derivar directamente en la detención del conductor.

Además, la negativa no garantiza evitar cargos penales. El oficial puede testificar sobre la conducción, los resultados de pruebas de coordinación física y el olor a alcohol y un jurado puede interpretar el rechazo como un indicio de culpabilidad.

Las consecuencias más comunes de negarse a la prueba incluyen:

  • Suspensión de la licencia de conducir, incluso en un primer rechazo.
  • Posibles cargos penales adicionales en algunos estados.
  • Hasta 48 horas o más de arresto en ciertas jurisdicciones.
  • Uso del rechazo como prueba en el juicio por DUI.
El rechazo al test de alcoholemia suele derivar directamente en la detención del conductor.Imagen Ilustrativa generada con Chat GPT

¿Cómo afecta la suspensión de licencia a los conductores?

La pérdida del registro puede extenderse hasta 12 meses, incluso si se trata de la primera infracción del conductor. Quienes ya tienen antecedentes de DUI pueden recibir suspensiones más largas o penas de cárcel.

Por eso, algunos conductores con historial de reincidencia consideran que aceptar la suspensión resulta menos grave que sumar una tercera o cuarta condena por DUI.

Cuando el rechazo no es una opción

En los estados con políticas de “no-refusal”, un juez puede autorizar una orden judicial para forzar el test, incluso una extracción de sangre. La Corte Suprema de Estados Unidos determinó en 2016 que, sin orden judicial, un estado no puede criminalizar el rechazo a un test de sangre, aunque sí puede hacerlo con el test de aliento.

Ante una detención por sospecha de DUI, se recomienda a los conductores consultar con un abogado antes de decidir cómo proceder, ya que las reglas varían según el estado y la jurisdicción local.